Los precios del petróleo subieron más de 4% este miércoles tras el anuncio del ejército de Estados Unidos sobre la interceptación de misiles lanzados por Irán y la ejecución de ataques de represalia, lo que reavivó las tensiones en Medio Oriente y permitió al mercado energético recuperar parte de las pérdidas recientes.
El barril de WTI, referencia en Estados Unidos, subió un 4,1% hasta 82,52 dólares, mientras que el Brent, referencia internacional, avanzó un 4,19% hasta 87,61 dólares, según las cotizaciones del día.
El repunte se produjo después de varios días de retrocesos marcados por una relativa suspensión de enfrentamientos entre Washington y Teherán. La nueva escalada volvió a centrar la atención de los inversores en los riesgos geopolíticos y en la posibilidad de interrupciones en el suministro regional de crudo.
Estados Unidos informó que, junto con Arabia Saudita, llevó a cabo ataques contra aliados de Irán en Irak. Por su parte, Irán comunicó la detención de tres petroleros en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave para el transporte de petróleo.
El alza del petróleo contrastó con el comportamiento de las bolsas asiáticas, que extendieron sus pérdidas debido a dudas sobre las valoraciones de empresas tecnológicas vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial.
En Corea del Sur, el índice Kospi cayó más del 8% hasta 5.531,56 puntos, afectado por la fuerte caída de acciones tecnológicas ante preocupaciones sobre las valuaciones del sector de semiconductores y el ritmo de crecimiento de la IA. SK hynix llegó a perder cerca del 18% y Samsung Electronics alrededor del 12,5%.
La caída se produjo a pesar de que SK hynix reportó resultados récord en el segundo trimestre de 2026, con un aumento interanual de 1.242% en su utilidad neta, impulsado por la demanda relacionada con infraestructura para inteligencia artificial. No obstante, esos resultados no alcanzaron para frenar la presión vendedora.
Otros mercados regionales también registraron descensos. En Japón, el Nikkei 225 retrocedió un 1,8% hasta 61.038,63 puntos después de empezar la jornada en positivo, y reaccionó además a un terremoto en la región de Kyushu que afectó a una empresa papelera con instalaciones en la zona.
El índice Taiex de Taiwán cayó un 3,6%, mientras que el Shanghai Composite bajó un 0,5% hasta 3.793,11 puntos. En sentido opuesto, el Hang Seng de Hong Kong subió un 1,7% hasta 25.738,42 puntos y el S&P/ASX 200 de Australia ganó un 1% hasta 9.036,90 puntos.
En Wall Street, la sesión fue mixta: el S&P 500 avanzó un 0,2%, el Dow Jones Industrial Average subió un 1% y el Nasdaq Composite retrocedió un 0,2%.
Los mercados estadounidenses se beneficiaron de resultados empresariales por encima de las expectativas en varios casos. Coca-Cola ganó un 5% tras informar un incremento del 7% en sus ingresos.
Sin embargo, las firmas del sector de semiconductores permanecieron bajo presión: las acciones de Micron Technology cayeron un 8,9%, Advanced Micro Devices retrocedió un 8,1% y Applied Materials perdió un 7,8%.
El avance del petróleo volvió a evidenciar la sensibilidad del mercado energético ante acontecimientos militares en Medio Oriente, con inversores pendientes de la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y su posible impacto en el suministro global de crudo.
La renovada tensión geopolítica refuerza la preocupación por la estabilidad de rutas marítimas y por eventuales perturbaciones en la producción y transporte de petróleo, factores que suelen impulsar la volatilidad en los precios.
En este contexto, los movimientos en los mercados financieros reflejan una combinación de factores: riesgos geopolíticos que favorecen al crudo y dudas sobre valuaciones, especialmente en empresas relacionadas con la IA y los semiconductores.
Los operadores seguirán de cerca tanto los desarrollos militares en la región como los próximos informes corporativos y datos económicos, que juntos determinarán la dirección de los precios del petróleo y la evolución de las bolsas globales.
(Con información de AFP y AP)

