La tensión dentro de La Libertad Avanza volvió a hacerse visible tras un fuerte cruce en redes sociales entre la diputada nacional Lilia Lemoine y la vicepresidenta Victoria Villarruel. El intercambio, originado por un planteo sobre el aumento de las dietas de los senadores, derivó en acusaciones personales que profundizaron las diferencias entre ambas dirigentes.
El conflicto se inició cuando Lemoine cuestionó la brecha salarial entre diputados y senadores y señaló a Villarruel como responsable de los incrementos aprobados en la Cámara alta. Villarruel respondió que no tiene competencia para fijar las remuneraciones de los legisladores, que esa atribución corresponde al cuerpo de senadores, y rechazó las imputaciones en su contra.
A partir de ese intercambio, la discusión subió de tono y se replicó en redes con insultos y calificativos que se viralizaron. Entre las expresiones difundidas figuraron términos como «cerebro de microbio» y «Kukacruel», lo que evidenció el deterioro de la relación entre dos referentes del oficialismo que mantienen diferencias públicas desde hace meses.
El episodio se suma a una serie de desacuerdos que reflejan la creciente distancia entre Villarruel y el sector más cercano al presidente Javier Milei y a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Estas disputas ya se habían manifestado en debates relacionados con la actividad del Senado y en definiciones políticas del Gobierno nacional.
Mientras la polémica sigue teniendo repercusiones en el ámbito político, este nuevo enfrentamiento vuelve a poner de manifiesto las tensiones internas del oficialismo. La discusión, iniciada por las dietas legislativas, se transformó en un nuevo capítulo de la interna entre dos de las principales figuras de La Libertad Avanza.


