Arabia Saudita anunció la creación de la Alianza Multinacional de Defensa Marítima para proteger el tráfico en el mar Rojo, una ruta por la que las exportaciones de crudo han sido bloqueadas y atacadas en las últimas semanas por los hutíes de Yemen.
El Ministerio de Defensa saudí formalizó la nueva agrupación tras una reunión de jefes de Estado Mayor y representantes de 43 países, además de la Unión Europea. De esos participantes, 14 países suscribieron el documento fundacional. Medios saudíes identificaron entre los firmantes a Kuwait, Catar, Baréin, Turquía, Pakistán, Jordania, Egipto, Sudán, Somalia y Yibuti, aunque el ministerio no difundió una lista oficial.
Según la agencia oficial SPA, la coalición operará en el mar Rojo, el golfo de Adén y el estrecho de Bab al-Mandeb con el objetivo de mejorar la seguridad marítima, proteger la libertad de navegación, asegurar las rutas comerciales internacionales y las líneas de suministro de energía, y salvaguardar intereses marítimos comunes. Sus miembros realizarán operaciones conjuntas, intercambio de inteligencia y ejercicios coordinados.
Con sede en Arabia Saudita, la alianza se define como de carácter puramente defensivo y actuará en cumplimiento del derecho internacional. Los países que desean adherirse deben completar sus procedimientos internos antes de incorporarse formalmente, y se invita a otros a sumarse.
La escalada que motivó el anuncio comenzó el 13 de julio, cuando el aeropuerto de Saná —capital controlada por los hutíes— fue bombardeado. Arabia Saudita no se pronunció sobre su posible responsabilidad; la milicia atribuyó el ataque a Riad y respondió con golpes contra instalaciones energéticas y buques petroleros saudíes.
El 20 de julio, los hutíes anunciaron un bloqueo marítimo formal en el mar Rojo. La medida tiene una importancia estratégica particular porque, ante el cierre de facto del estrecho de Ormuz, Arabia Saudita había reorientado parte de sus exportaciones de crudo hacia la costa occidental mediante un oleoducto. Con ambas rutas comprometidas, la capacidad exportadora del mayor productor de la OPEP quedó expuesta a una doble amenaza.
Respaldados por Irán, los hutíes llevan atacando buques mercantes en el mar Rojo desde 2023, lo que motivó el despliegue de dos misiones internacionales previas: la operación Aspides, de la UE, y la operación Prosperity Guardian, liderada por Estados Unidos.
Aunque comparten preocupaciones sobre la influencia iraní en la región, Emiratos Árabes Unidos y Omán no se han sumado a la iniciativa.
(Con información de EFE)

