La investigación judicial por el femicidio de Gemma Álvarez, de 34 años y asesinada en San Juan, continúa. La familia de Matías Ezequiel Marín, principal acusado, atraviesa una profunda conmoción y su hija mayor se expresó públicamente, lamentando lo sucedido y afirmando que, aunque ama a su padre, debe afrontar las consecuencias.
“Te amo, te amo y te amo, pero tenes que pagar las consecuencias”, escribió la joven en redes sociales tras difundir un video de la detención de Marín, ocurrida el jueves pasado en una vivienda de Villa Obrera, en Chimbas.
Ese fue el último mensaje que la hija del acusado publicó desde que se conoció el crimen. Durante el tiempo transcurrido entre el hecho y la detención, utilizó sus cuentas para relatar el proceso emocional que atraviesa su familia.
En una serie de cuatro publicaciones expresó el amor por su padre y el dolor por la pérdida de Gemma. Uno de los mensajes dirigidos a Marín decía: “Te amo yo, pero ¿qué locura te pasó por la cabeza, pa?”.
La joven pidió respeto para ambas familias, subrayando el sufrimiento que padecen, en particular los hijos, y aclaró que no se trataba de justificar lo ocurrido sino de exigir consideración ante el dolor compartido.
También dedicó palabras a Gemma, con quien su padre había convivido varios años, y le ofreció un mensaje de despedida: “Siempre te voy a querer, extrañar y recordar como la mujer que fuiste con nosotros. Espero que ahora descanses en paz, Gemma de mi corazón”.
Agregó que Gemma “siempre estará en mí” y envió fuerzas a su familia, especialmente a “la Luchi”, el amor de su vida. La publicación fue ampliamente compartida y conmovió a usuarios por el afecto mostrado hacia la víctima.
Según informó Diario La Provincia San Juan, durante la audiencia de control de detención realizada el viernes, la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) Delitos Especiales solicitó que el acusado permanezca con prisión preventiva por un año.
La Fiscalía confirmó que la calificación provisoria es homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, un delito cuya pena prevista en el Código Penal es la reclusión o prisión perpetua.
Antes de que se formalizara la imputación y se pidiera la prisión preventiva ante el juez de Garantías, Sergio López Martí, Marín pidió un cuarto intermedio a su defensora, María Filomena Noriega, alegando falta de aire. El juez concedió la pausa, lo retiraron de la sala esposado y el acusado se negó a recibir atención médica.
La audiencia continuó minutos después y las partes siguieron con sus alegatos. Finalmente, el juez hizo lugar al requerimiento de la UFI Delitos Especiales, considerando necesaria la medida para prevenir riesgos procesales durante la instrucción de la causa.
Según la Fiscalía, el jueves por la mañana Marín persiguió a Álvarez cuando se dirigía a su trabajo, la cercó con su automóvil en la Costanera y descendió armado con un cuchillo con el que la atacó. La autopsia determinó que la víctima sufrió 31 heridas cortopunzantes que le causaron la muerte en el lugar.
El expediente incorporó imágenes de cámaras de seguridad que registran la persecución y un manuscrito hallado en la vivienda del acusado con la frase: “No aguanto más esta situación, perdón a mi madre y a mis hijas”, además de otras pericias forenses.
El acusado se negó a declarar, gesto que la Fiscalía consideró uno de los motivos relevantes para solicitar su imputación. La causa sigue en instrucción mientras se profundizan las pruebas.

