3 de agosto de 2026
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Aung San Suu Kyi se reúne con la Cruz Roja por primera vez desde el golpe de 2021

La exlíder de Myanmar Aung San Suu Kyi se reunió el lunes con un representante del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en lo que las autoridades describen como el primer encuentro conocido con un enviado extranjero desde su detención tras el golpe militar de febrero de 2021. La reunión tuvo lugar en medio de inquietudes sobre el estado de salud de la dirigente de 81 años.

La portavoz del Gobierno, Khine Khine Soe, indicó que Suu Kyi recibió a Arnaud de Baecque, representante residente del CICR en Myanmar, en la capital Naypyitaw. El despacho presidencial emitió un comunicado confirmando: “El señor Arnaud de Baecque, representante residente del CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja) en Birmania, se reunió esta mañana con Daw Aung San Suu Kyi”.

Este encuentro sería el primer contacto público conocido entre Suu Kyi y un representante extranjero desde su detención tras el golpe que derrocó al Gobierno civil elegido en febrero de 2021. Desde entonces, la ubicación precisa de la líder y las condiciones de su salud han sido difíciles de confirmar debido a las restricciones impuestas por las autoridades militares.

El CICR no hizo comentarios inmediatos sobre la reunión. Las autoridades difundieron cuatro fotografías del encuentro, aunque no fue posible verificar de forma independiente la fecha y el lugar en que fueron tomadas.

En dos de las imágenes, Suu Kyi viste ropa tradicional birmana mientras se reúne con el hombre identificado por las autoridades como De Baecque; la escena muestra una habitación con paneles de madera, una mesa y dos sillas. En otra fotografía aparece cortando una tarta de cumpleaños con la inscripción “Happy Birthday Aunty Suu 29.6.2026”. También se observan un perchero y cajas de almacenamiento.

Suu Kyi está detenida desde febrero de 2021, cuando el Ejército tomó el poder y derrocó al Gobierno civil liderado por la Liga Nacional para la Democracia. El golpe provocó una crisis política y un conflicto armado que persiste en varias regiones del país.

La premio Nobel de la Paz cumple una condena de 27 años de prisión tras ser declarada culpable en varios procesos judiciales. Sus aliados y organizaciones de derechos humanos han denunciado que los cargos se usaron con fines políticos para sacarla de la vida pública.

En abril, tras unas elecciones organizadas bajo control militar que permitieron al exjefe de la junta Min Aung Hlaing asumir la presidencia, las autoridades informaron que Suu Kyi fue trasladada a arresto domiciliario. Su condena fue reducida en un sexto como parte de una amnistía que incluyó a miles de presos, entre ellos el ex presidente Win Myint.

Pese a ese cambio en el régimen de detención, el gobierno respaldado por los militares mantuvo restricciones al acceso a Suu Kyi. En mayo, Filipinas solicitó autorización para que un enviado especial de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) pudiera reunirse con ella.

En diciembre pasado, el Ejército birmano afirmó que Suu Kyi se encontraba “en buen estado de salud”, tras las preocupaciones públicas expresadas por su hijo, Kim Aris, sobre la falta de información y el prolongado contacto inexistente con su madre.

(Con información de AFP y REUTERS)

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