No todas las historias de acción comienzan con persecuciones. “Hit and Run”, la miniserie de nueve episodios de Netflix, arranca con un golpe emocional: la muerte de la esposa del protagonista, que en apariencia fue un accidente y desarma su vida en segundos.
Pronto surgen indicios que ponen en duda esa versión y lo obligan a buscar respuestas.
A partir de ese punto la trama escala. La investigación lo lleva a desplazarse entre ciudades como Nueva York y Tel Aviv, entrando en un terreno donde las apariencias suelen ser engañosas.
Lo destacable es cómo transforma una historia íntima en un thriller internacional: lo que comienza como duelo se convierte en una pesquisa con tintes de espionaje y operaciones encubiertas.
LA MINISERIE DE NETFLIX QUE ESTÁ ENTRE LAS MÁS ELEGIDAS
El ritmo es uno de sus puntos fuertes. Cada episodio de Netflix impulsa el conflicto con nuevas revelaciones, persecuciones y giros que invitan a replantear lo visto.
Más allá de la acción, permanece un componente emocional constante: el protagonista no solo busca justicia, sino también entender quién era realmente la persona con la que compartía su vida.
Ese contraste entre lo personal y lo global sostiene la serie: la tensión no solo proviene del peligro físico, sino de la desconfianza que atraviesa cada vínculo.

