Micaela Solange Quintana, de 29 años y con el rango de oficial ayudante de la Policía Bonaerense, fue arrestada a comienzos de junio durante un operativo de la DDI de La Matanza. Se la acusa de encubrir a su novio, Aaron Eloy Mansilla, señalado como el presunto líder de una banda responsable de una serie de violentas entraderas en la zona oeste del Gran Buenos Aires. Tras el operativo, a Quintana le secuestraron su arma reglamentaria, el chaleco antibalas, la credencial y un par de esposas, quedando desafectada del servicio e imputada por delitos graves como asociación ilícita, robo triplemente agravado y privación ilegítima de la libertad.
Las investigaciones y el rastreo de cámaras de seguridad permitieron ubicar a la banda en varios asaltos ocurridos entre febrero y mayo en Villa Dorrego y González Catán, donde llegaron a maniatar y encañonar a las víctimas. Las sospechas sobre el rol de la funcionaria policial se profundizaron al revisar sus redes sociales, donde acumulaba decenas de miles de seguidores y compartía con su pareja un ostentoso estilo de vida que incluía viajes a la nieve, paseos en yate por el Delta, cuatriciclos y motos de alta cilindrada.
Actualmente alojada en la Unidad 60 de Merlo, Quintana volvió a llamar la atención tras difundir un provocador mensaje desde prisión a través de las historias de Instagram de sus amigas. Con una jerga marcadamente carcelaria, apuntó contra delatores y traidores, afirmó que sus compañeras de pabellón resultaron ser más fieles que su antiguo entorno y lanzó la advertencia de que “las rejas no son para siempre”, asegurando además que en breve dará a conocer su propia versión sobre lo ocurrido.
La Cárcel no es para siempre! Dijo la policía que encubrio a su novio.

