Tras cerrar la contratación de Enner Valencia, que llegaría al país durante el fin de semana, Boca sigue activo en el mercado de pases y realizará un intento por Ezequiel “Chimy” Ávila para reforzar su poder ofensivo.
La dirigencia decidió continuar la búsqueda de un delantero pese a la llegada del ecuatoriano debido a la lesión de Adam Bareiro, que todavía no tiene fecha de retorno.
En Boca son conscientes de que Ávila —quien quedó libre de Real Betis en julio y dispone de su pase— mantiene conversaciones abiertas con Rosario Central, que también está interesado. En caso de recalar en el Canalla, se reencontraría con su hermano Gastón Ávila, con quien nunca compartió equipo, y ese vínculo podría influir en su elección.
Nacido en Tiro Federal, el santafesino emigró a Europa en 2017, cuando pasó a Huesca desde San Lorenzo; luego fue transferido a Osasuna, donde se destacó como uno de los goleadores de LaLiga.
Si bien este año apenas marcó tres goles en 30 partidos, Rodolfo Arruabarrena valora más su capacidad para asociarse con los compañeros, especialmente después de que se descartaran las alternativas de David Romero, Luciano Gondou y Lucas Passerini.
Boca dispone de tres cupos para incorporar tras la venta de Marcelo Saracchi y las cesiones de Iker Zufiaurre y Santiago Zampieri. Con Valencia ya asegurado, la llegada del Chimy no tendría inconvenientes, mientras que el cupo restante podría destinarse a la contratación de un defensor, una posición que el cuerpo técnico quiere reforzar.

