6 de agosto de 2026
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Posible desastre ambiental en Omán por derrame de buque de la flota fantasma rusa

Una fuga de petróleo procedente de un petrolero presuntamente vinculado a la llamada “flota fantasma” rusa amenaza una amplia zona marina frente a la costa sur de Omán, próxima a una reserva natural protegida. Organizaciones ambientalistas y expertos alertan sobre la expansión del derrame y el riesgo de un daño ambiental mayor si la embarcación se rompe por completo.

Imágenes satelitales verificadas por AFP muestran una extensa mancha de petróleo que se extiende desde un buque encallado hace más de un mes cerca de la isla al-Qibliyyah, parte del archipiélago de al-Hallaniyat, declarado reserva marina por Omán el año pasado debido a su biodiversidad.

El buque identificado como Caroline Bezengi habría cargado un millón de barriles de crudo el 11 de mayo en la terminal rusa de Sheskharis, en el mar Negro, según la firma Kpler. Las señales indican que la embarcación seguía con esa carga cuando emitió su última ubicación un mes después.

Greenpeace informó que la superficie afectada por la mancha creció de unos 20 kilómetros cuadrados el 24 de julio a cerca de 600 kilómetros cuadrados el 4 de agosto, con base en el análisis de imágenes satelitales.

Nina Noelle, de Greenpeace, dijo a AFP que, al continuar la fuga y con el buque encallado en un área de difícil acceso, el riesgo de un desastre ambiental mayor sigue siendo elevado.

La experta advirtió además que las consecuencias podrían ser serias y duraderas para el ecosistema de la zona.

Wim Zwijnenburg, investigador de la organización neerlandesa PAX, coincidió con la estimación sobre la extensión del derrame y afirmó que una ruptura total del buque podría causar una catástrofe ambiental regional, afectando a las comunidades pesqueras y a la biodiversidad marina e insular.

Zwijnenburg subrayó la necesidad de una intervención rápida y el rescate del petrolero para evitar un empeoramiento del incidente.

Las preocupaciones se centran en la reserva marina de las islas al-Hallaniyat, donde existen especies y hábitats de alto valor ecológico. Greenpeace advierte que la contaminación amenaza arrecifes de coral, praderas marinas y zonas costeras que son refugio para varias especies.

Noelle explicó que las playas de estas islas sirven como áreas de anidación para tortugas marinas y que numerosas aves marinas crían en el archipiélago. También mencionó la presencia de la rara ballena jorobada del mar Arábigo en aguas cercanas.

La especialista recordó que incluso derrames de menor magnitud pueden causar daños prolongados al ecosistema.

“La contaminación por petróleo en las islas Hallaniyat pone en riesgo arrecifes, praderas marinas y hábitats costeros que sostienen tortugas marinas amenazadas, aves migratorias y mamíferos marinos”, señaló Noelle, y advirtió que estos impactos pueden perdurar.

El incidente ocurrió lejos del estrecho de Ormuz, una zona que ha sufrido ataques a petroleros en el contexto de la guerra en Medio Oriente; sin embargo, no hay confirmación sobre el origen de las explosiones que afectaron al buque.

La empresa de seguridad marítima Vanguard Tech comunicó a AFP que el 6 de junio tres explosiones sacudieron la embarcación y provocaron inundaciones en varios compartimentos, entre ellos la sala de bombas y el compartimento del sistema de gobierno.

La compañía indicó que el motor principal y el sistema de dirección quedaron fuera de servicio, y confirmó que la tripulación fue localizada, sin precisar la causa de las explosiones ni si el buque fue atacado.

Según registros de seguimiento marítimo consultados por AFP, el Caroline Bezengi emitió su última transmisión de radio el 11 de junio frente a la costa de Yemen y luego dejó de enviar señal AIS, usada para identificar y localizar embarcaciones.

Imágenes del programa europeo Copernicus sugieren que el barco quedó encallado frente a la isla al-Qibliyyah entre el 18 y el 23 de junio; tamaño, forma y color de cubierta coinciden con observaciones satelitales previas del Caroline Bezengi.

En febrero, el Reino Unido sancionó al buque por su presunta participación en el transporte de petróleo ruso. Especialistas consideran que Rusia empleó una red de petroleros antiguos con estructuras societarias opacas para mantener exportaciones de crudo pese a las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania en 2022.

Para Greenpeace, el caso ilustra los riesgos asociados a la llamada flota fantasma: el uso de petroleros envejecidos y con mantenimiento deficiente facilita la elusión de sanciones y aumenta el peligro para las costas y los ecosistemas marinos.

La Organización Marítima Internacional informó a AFP que “actualmente ofrece asistencia a Omán”, sin detallar las acciones en curso. Las autoridades omaníes no respondieron a la solicitud de comentarios de la agencia.

(Con información de AFP)

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