La separación conflictiva entre La Joaqui y Luck Ra tomó un giro inesperado: la atención pública se desplazó hacia un grupo de peluqueros involucrados en un escándalo que terminó eclipsando a los artistas. Tuli Acosta también aparece vinculada en la trama, aunque de manera no intencional.
La conversación se centró rápidamente en esos peluqueros y su «lore», que atrajo más interés mediático que los detalles de la ruptura. Uno de los involucrados, el peluquero Alejo Rusconi, publicó un video en el que explicó su versión de los hechos y por qué quedó en medio del conflicto entre las partes.
Según Rusconi, conoció a la persona con la que se involucró sentimentalmente hace tres años. Él trabajaba en una panadería y Rusconi, que ya tenía una peluquería y una situación económica más estable, lo invitó a vivir con él. Con el tiempo, esa persona empezó a acercarse al entorno de famosos al que antes no pertenecía y, según Rusconi, intentó aprovechar esa cercanía con objetivos profesionales personales.
El conflicto se agravó en noviembre, cuando Rusconi afirma haber descubierto que su pareja le fue infiel con su propio hermano. Tras ese hecho, personalidades como Tuli y La Joaqui se interesaron por la situación y se pusieron del lado de Rusconi. Muchas personas le recomendaron romper la relación y, ante la sugerencia de que la pareja buscara ayuda psicológica, él sostiene que la otra persona reaccionó con hostilidad hacia quienes lo aconsejaban.
Rusconi relata además que la conducta de su pareja era diferente según se tratara de amigos famosos o no: con quienes no tenían visibilidad se mostraba cordial, mientras que con figuras públicas mantenía una relación interesada. La supuesta traición con su hermano, dice, fue especialmente dolorosa porque dañó tanto su familia de sangre como la familia que había elegido en su círculo social. En ese momento, Tuli habría comenzado a acompañarlo y apoyarlo.
Por compasión y temor a dejarlo en la calle, Rusconi decidió mantener a la persona con la que compartía su vida y propuso mantener una relación abierta. Relata que los siguientes tres meses fueron muy complicados: a pesar de haberle proporcionado alojamiento en Puerto Madero, amoblar un departamento y costear viajes, asegura que la pareja hablaba mal de él y llegó a inventar situaciones sobre él y sobre Tuli.

