Tras el terremoto de 7,4 que sacudió este lunes a Colombia, continúan las labores de búsqueda y rescate en decenas de ciudades y municipios del occidente del país, donde aún hay personas atrapadas bajo los escombros. Bomberos, Defensa Civil local y equipos llegados de otras regiones, junto con militares especializados, trabajan sin descanso con la esperanza de encontrar más supervivientes. La agencia AP informó de hasta 3.000 desaparecidos, cifra que el presidente Abelardo de la Espriella redujo a 195.
Las autoridades locales reportan hasta ahora 181 fallecidos y 2.595 heridos. Se estima que alrededor de 1.600 edificios han resultado dañados o colapsados. Equipos de rescate, soldados y familiares remueven escombros a mano, formando cadenas de voluntarios para retirar grandes fragmentos de hormigón.
El presidente viajó a Pereira, una de las ciudades más afectadas, y expresó su solidaridad con las víctimas: dijo que la tragedia enluta a todo el país y que trabajarán para ayudar a la región a recuperarse. El sismo constituye la primera gran prueba para De la Espriella desde su toma de posesión el viernes.
Chocó, la región que rodea el epicentro, es una de las zonas más pobres y aisladas de Colombia, con acceso limitado por río o aire y con presencia histórica de grupos armados. Por estas condiciones, el alcance total de los daños allí aún no se conoce con precisión.
El presidente afirmó que “Chocó no volverá a ser la ‘tierra de los olvidados'”. De la Espriella, una figura controvertida por su promesa de emprender una ofensiva contra los grupos criminales, afronta ahora el reto de coordinar la respuesta a la emergencia.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, que había solicitado apoyo por la magnitud de los daños, recibió 228 rescatistas y 105 ingenieros militares de otras regiones. Informó que 40 edificios colapsaron totalmente, 37 personas fueron rescatadas y que se impuso un toque de queda desde las 20:00 del lunes para “salvaguardar la seguridad en nuestra ciudad”, una medida que no aplicará a voluntarios, personal médico, cuerpos de rescate ni fuerzas de seguridad que trabajan en el terreno.
Ante episodios de saqueos y desórdenes, el presidente anunció el desplazamiento de 1.000 soldados por las calles de Cali para reforzar la seguridad y proteger a la población.
En el acto oficial llamó la atención la intensa protección alrededor del presidente: varios escoltas lo resguardaban con escudos blindados diseñados para repeler ataques de armas de alto calibre, reflejo de las amenazas que enfrenta por su enfrentamiento con bandas criminales.
Mientras el gobierno coordinaba la respuesta y la población afrontaba el impacto del sismo, el expresidente Gustavo Petro publicó en X una recomendación cultural: invitó a ver el primer episodio de la segunda parte de la adaptación de Cien años de soledad, recordando su relación simbólica con la obra y sus referencias literarias.
El Servicio Geológico Colombiano advirtió que pueden producirse réplicas en cualquier momento y durante semanas, aunque habitualmente no alcanzan la magnitud del sismo principal.
La elevada actividad sísmica de Colombia, que registra un promedio de hasta 80 movimientos telúricos diarios, se debe en buena medida a su situación geográfica, en la interacción de las placas de Nazca, Caribe y Sudamericana. Además, la dinámica del Anillo de Fuego del Pacífico influye en la frecuencia de terremotos y actividad volcánica, según la revista Semana.


