12 de agosto de 2026
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Erupción del Etna cierra el aeropuerto de Catania por ceniza volcánica y viento

Erupción del Etna cierra el aeropuerto de Catania por ceniza volcánica y viento

Es el séptimo día en que viajeros miran al cielo y a los paneles de salidas y llegadas: siete jornadas de vuelos cancelados, retrasos, desvíos a otros aeropuertos sicilianos y esperas que han transformado Fontanarossa en un purgatorio veraniego para miles de personas.

El Etna sigue en erupción y el aeropuerto de Catania permanece cerrado hoy, al menos hasta las 18:00, afectado por la ceniza y funcionando de manera intermitente. No existe una previsión clara sobre cuándo se normalizará la situación.

SAC, la empresa que gestiona los aeropuertos de Catania y Comiso, afirma en un comunicado que está preparada para restablecer todas las operaciones aeroportuarias tan pronto como las autoridades competentes autoricen la reapertura del espacio aéreo.

La compañía añade que todas las infraestructuras aeroportuarias se mantienen en condiciones de plena operatividad para permitir una reanudación progresiva en cuanto sea posible operar con seguridad, y advierte que la evolución de la nube de ceniza puede obligar a modificar la programación incluso varias veces al día.

SAC recuerda que corresponde exclusivamente a cada aerolínea decidir sobre la gestión de sus vuelos —con posibles cancelaciones, retrasos, desvíos o reprogramaciones— y asumir la prestación de servicios de asistencia y recolocación a los pasajeros afectados.

La empresa concluye que mantiene una coordinación activa con los gestores de los aeropuertos de Palermo y Trapani y con otras redes e infraestructuras de transporte de la zona para facilitar la organización de conexiones alternativas.

Según estimaciones iniciales, desde que se reactivó la actividad del volcán se han desviado 190 vuelos hacia Palermo, lo que habría afectado a unas 30.000 personas. Los habitantes de Catania llaman al Etna “la muntagna”, con una mezcla de temor y respeto.

En redes sociales, viajeros indignados publican fotos de largas colas en los mostradores de las compañías y relatan que se han visto obligados a organizarse con muy poco tiempo para llegar a los aeropuertos alternativos.

Palermo, Trapani y, hasta anoche, Comiso han servido como vías de escape. Este último también llegó a cerrar por la ceniza, aunque más tarde reabrió a última hora de la mañana.

Desde Catania, llegar a Palermo o Trapani no resulta sencillo: autobuses abarrotados, coches de alquiler difíciles de encontrar, escasas lanzaderas y taxis muy caros. La emergencia expone una debilidad del sistema aeroportuario insular: si el aeropuerto principal, el quinto del país, sufre problemas, las consecuencias son graves para los viajeros y para otros sectores.

Hoteles, agencias y turoperadores temen cancelaciones, bajas en las reservas y un daño significativo a la imagen de la isla. Fiavet Sicilia exige la creación de una mesa permanente para gestionar emergencias aeroportuarias, mientras que el presidente regional Renato Schifani anuncia la asignación de recursos adicionales.

“La muntagna” no se puede controlar, pero las conexiones sí, sostienen concejales municipales de MPA, Forza Italia y Liga, que apuntan a SAC como responsable de la gestión aeroportuaria.

Mientras tanto, a pocos kilómetros del caos en Fontanarossa, las coladas y la actividad volcánica que mantienen los aviones en tierra atraen a cientos de curiosos: para muchos, es el espectáculo del verano.

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