Mar del Plata es conocida por sus playas, su gastronomía y su oferta cultural; además, se ha consolidado como uno de los principales destinos de golf en Argentina.
La ciudad cuenta con cuatro clubes y cinco campos homologados por la Asociación Argentina de Golf, que ofrecen experiencias muy distintas: recorridos frente al mar, trazados entre bosques centenarios y greens en paisajes serranos.
Esa diversidad atrae tanto a jugadores profesionales como a aficionados que desean mantener la práctica durante las vacaciones o afrontar nuevos desafíos en escenarios naturales singulares.
El golf en Mar del Plata se remonta a 1890, cuando ejecutivos de los ferrocarriles británicos comenzaron a jugar sobre los médanos de Playa Grande. Más de un siglo después, esa tradición perdura en campos que combinan historia, paisajes y excelente calidad de juego.
Mar del Plata Golf Club, un clásico frente al mar:
Las vistas al mar convierten al Mar del Plata Golf Club en uno de los escenarios más emblemáticos para practicar golf.
Frente a Playa Grande, el Mar del Plata Golf Club dispone de dos campos con características contrastantes. La histórica Cancha Vieja, conocida como la “Catedral del Golf”, es uno de los campos más antiguos de América: sus 18 hoyos, desniveles naturales, fairways angostos y las vistas al océano constituyen un desafío notable para cualquier jugador.
Entre el verde del césped y el azul del mar, el Mar del Plata Golf Club ofrece un paisaje característico para los aficionados al deporte.
El complejo cuenta con un imponente Club House de estilo Tudor, inaugurado en 1926 y considerado un edificio patrimonial de la ciudad. A pocos kilómetros se ubica la Cancha Nueva, un campo de tipo parque rodeado de espacios verdes que brinda un recorrido más amplio y moderno.
La histórica Cancha Vieja combina desniveles naturales y fairways angostos.
Los Acantilados, golf entre lagunas y forestación:
Hacia el sur de la ciudad se encuentra el Club Mar del Plata Golf Los Acantilados, con 27 hoyos desarrollados en aproximadamente 90 hectáreas. Sus amplios fairways se mezclan con una abundante forestación de pinos, cedros y cipreses, y varias lagunas entran en juego, añadiendo obstáculos estratégicos al recorrido.
El Club Mar del Plata Golf Los Acantilados propone un trazado entre amplios fairways, lagunas y una densa forestación de pinos, cedros y cipreses.
El club dispone además de driving range, vestuarios, restaurante y un Club House con vistas al campo que completan la experiencia para jugadores y visitantes.
Marayuí Country Club, naturaleza y tranquilidad:
A pocos kilómetros del Faro de Punta Mogotes, el Marayuí Country Club ofrece un recorrido de estilo americano con nueve hoyos y doble green. Un arroyo cruza parte del campo, generando dificultad en varios hoyos, mientras que la arboleda centenaria acompaña todo el trazado.
El Marayuí Country Club se destaca por su entorno natural y sus amplios fairways.
El campo culmina junto a un elegante Club House de estilo Tudor donde los visitantes pueden disfrutar del tradicional “hoyo 19”. El complejo también ofrece alojamiento, canchas de tenis y otros servicios para quienes desean prolongar su estadía.
Sierra de los Padres, un recorrido con desniveles naturales:
A pocos minutos de la ciudad, el Sierra de los Padres Golf Club propone una experiencia distinta. Situado en las estribaciones de la sierra, su campo de 18 hoyos presenta fairways angostos, pronunciados desniveles y una frondosa forestación que exige precisión en cada golpe.
Ubicado sobre las estribaciones de la Sierra de los Padres, este campo de 18 hoyos combina desniveles naturales, amplios greens y una exuberante forestación.
Los amplios greens, protegidos por bunkers y adaptados a la topografía natural, hacen del recorrido uno de los más desafiantes de la región. El Club House ofrece todos los servicios necesarios para disfrutar de una jornada de golf en contacto con la naturaleza.







