La empresa textil Will Der S.A. anunció el cierre definitivo de sus plantas en General Pacheco (Tigre) y Las Flores, decisión que dejó sin trabajo a 120 personas, en su mayoría mujeres jefas de hogar.
La compañía fabricaba indumentaria deportiva para marcas internacionales como Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance y Macron, y también producía camisetas y prendas para clubes de fútbol como Vélez Sarsfield, Estudiantes de La Plata y Deportivo Morón.
El cese de actividades se realizó de forma simultánea en ambas plantas: en General Pacheco trabajaban 90 personas y en Las Flores 30. Las dos sedes integraban la misma cadena productiva: en Pacheco se efectuaban el corte y el estampado de las telas, que luego eran enviadas a Las Flores para la confección y el empaquetado.
Los propietarios explicaron que la empresa atravesaba una situación financiera crítica por la caída de la demanda, la reducción de pedidos de las grandes marcas, el avance de las importaciones y las dificultades para acceder a financiamiento.
Durante una reunión con los trabajadores, el presidente de la firma, Santiago “Tati” Phelan, dijo que habían intentado sostener la actividad buscando nuevos clientes y alternativas de trabajo, pero que finalmente no lograron revertir la situación.
Phelan señaló que los pedidos de las grandes marcas habían desaparecido y que la empresa acumulaba deudas y problemas para financiarse, lo que hizo inviable la continuidad de la producción.
El empresario además criticó el efecto de las importaciones sobre la producción local, al afirmar que muchos productos importados están reemplazando a los fabricados en el país y que la falta de reposición por parte de las marcas afecta directamente a la industria nacional.
El mensaje político de uno de los empresarios
Uno de los momentos más emotivos de la reunión fue cuando Armando Anasal, otro de los accionistas, habló visiblemente afectado por el cierre.
Anasal, que afirmó haber trabajado durante décadas en el sector, responsabilizó a la situación política por la crisis que vive la compañía.
Resumió su trayectoria como años de trabajo que ahora vean perdidos y sostuvo que había intentado mantenerse al margen de la política durante su carrera.
Se dirigió además a los trabajadores con un mensaje relacionado con las próximas elecciones, pidiéndoles que reflexionen sobre sus votos y las consecuencias políticas para la economía y las empresas.
El planteo causó un fuerte impacto entre los presentes, mientras se conocía que la compañía no podía garantizar el pago inmediato de la totalidad de las indemnizaciones.
Incertidumbre por las indemnizaciones
La situación laboral quedó marcada por la incertidumbre sobre el pago de las indemnizaciones. La empresa evaluó abonar el 50% en cuotas debido a la falta de liquidez y al agotamiento de las líneas de crédito.
Las trabajadoras rechazaron cualquier quita sobre los montos que consideran legítimos y anticiparon que buscarán mecanismos para asegurar el cobro del 100% de las indemnizaciones, incluso mediante la posible liquidación de bienes y maquinarias de la empresa.
“Estamos angustiadas, el sindicato no nos acompañó, no sabemos qué hacer. No tenemos trabajo ni a dónde ir y sabemos que no será fácil volver a conseguir trabajo”, dijo Mirtha Ayala, trabajadora de la planta de Pacheco.
El cierre de Will Der se suma a los conflictos que atraviesa el sector manufacturero bonaerense en un contexto de caída del consumo, menor demanda industrial y mayor ingreso de importaciones.
Para los trabajadores implica la pérdida inmediata de sus puestos; para los dueños, el fin de una empresa que durante décadas intentó mantener su producción en el país. El caso volvió a poner en debate el impacto del actual escenario económico sobre las pequeñas y medianas industrias.

