Las autoridades de Indonesia elevaron este domingo a 51 el número de muertos tras el fuerte terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el sábado la costa de la isla de Flores, en el este del archipiélago, informó la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate de Indonesia (Basarnas). Las labores de búsqueda y rescate continúan en la zona.
«El impacto ha sido significativo», señaló el gobernador provincial, Emanuel Melkiades Laka Lena, en un comunicado, y añadió que muchos residentes han muerto o resultado heridos, que viviendas e instalaciones públicas han sufrido daños y que las actividades comunitarias se han visto interrumpidas.
Las autoridades indicaron que se centran en la búsqueda y evacuación de víctimas, la atención sanitaria, el suministro de bienes de primera necesidad y refugios, y en restaurar el acceso al transporte y a la infraestructura dañada.
Más de 5.000 habitantes de la isla de Flores permanecen desplazados a causa del sismo.
El temblor ocurrió cerca de las 06:00 del sábado, hora local (22:00 GMT del viernes), con epicentro a unos 62 kilómetros al noroeste de Ende, la ciudad más poblada de Flores, y provocó importantes daños materiales en la isla.
La Agencia de Gestión de Desastres local (BPBD) contabilizó 914 viviendas con daños graves, 126 con daños moderados y 317 con daños menores. También resultaron gravemente afectadas más de un centenar de instalaciones públicas, entre ellas 93 centros educativos, 36 centros de salud y 38 oficinas gubernamentales.
Se estima que alrededor de 2 millones de personas viven en la isla de Flores, cuyos principales núcleos urbanos incluyen Ende y Maumere.
Indonesia forma parte del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una región con alta actividad sísmica y volcánica debido a la interacción de varias placas tectónicas.

