Una grave tragedia sacudió a Hungría tras el vuelco de un autobús polaco en la madrugada del domingo en la autopista M3, en la región oriental del país. Según informó el primer ministro húngaro, Peter Magyar, el accidente —ocurrido cerca de Mezokeresztes cuando el vehículo se dirigía a Nyiregyhaza— dejó doce fallecidos y al menos diez heridos.
En el autobús viajaban 57 pasajeros y dos conductores. Imágenes del lugar muestran el vehículo rojo volcado sobre un lateral en una cuneta, con las ventanas rotas y pertenencias esparcidas alrededor. La Policía indicó como información preliminar que “probablemente el conductor se quedó dormido” al volante.
Los servicios de emergencia atendieron rápidamente a los afectados y los trasladaron a varios hospitales. En la red X, el presidente polaco Karol Nawrocki expresó su “profundo pesar” por la pérdida de compatriotas, y el ministro de Asuntos Exteriores Radoslaw Sikorski confirmó el “trágico accidente” de un autobús con turistas polacos en Hungría.
La Policía ha detenido al conductor mientras continúa la investigación. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Polonia informó que el servicio consular está operativo y en contacto con las autoridades húngaras para facilitar información verificada a los afectados y a sus familias.

