Una salida turística de fin de semana durante la emergencia provocada por el terremoto ha puesto en entredicho al ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, y este lunes diferentes sectores, incluidos aliados del Gobierno, pidieron su renuncia.
Con menos de diez días en el gabinete de Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, Beltrán fue fotografiado el fin de semana en un hotel de playa en Santa Marta acompañado de su esposa.
Tras el sismo, el ministro visitó varias ciudades afectadas para evaluar daños y anunciar planes de recuperación, pero el sábado asistió a una boda en Santa Marta y, según el portal Desigual, se quedó en esa ciudad para descansar.
El terremoto, ocurrido hace una semana, ha dejado hasta ahora cerca de 300 muertos, alrededor de 200 desaparecidos, 127.608 viviendas afectadas, 26.392 destruidas y 197 edificios colapsados, por lo que el paseo del ministro generó fuertes críticas.
La representante a la Cámara Cathy Juvinao, del partido Alianza Verde, escribió en X que la conducta del ministro es inaceptable y que ese gesto debería ser motivo suficiente para que deje el cargo.
El senador Jota Pe Hernández, aliado del Gobierno, calificó la decisión de Beltrán de tomar unos días de descanso como “indolente”, mientras el resto del Ejecutivo, incluido De la Espriella, se ha dedicado a atender la emergencia.
Por su parte, el senador Andrés Forero, del Centro Democrático y también aliado del Gobierno, dijo en X que el desatino y la falta de criterio de un ministro empañan la labor del Ejecutivo en la crisis del terremoto.
Ni el presidente ni el propio ministro se han pronunciado sobre la salida a Santa Marta. La Cámara de Representantes lo citó este martes a un debate de control político para que explique las medidas que está adoptando el Ministerio de Vivienda frente a la emergencia.
Esa citación se emitió antes de que se conociera el viaje a Santa Marta, pero la comparecencia podría derivar en que Beltrán deba responder también por su estancia en la ciudad.
Beltrán, vinculado a iglesias evangélicas, fue elegido alcalde de Bucaramanga en 2023, aunque su elección fue anulada en 2025 por doble militancia. Durante la pasada campaña presidencial fue uno de los dirigentes regionales más activos y cercano a De la Espriella, quien lo designó ministro de Vivienda.

