El presidente Javier Milei encabezó el acto en conmemoración de la muerte de José de San Martín y afirmó: «no tenemos un pasado al que regresar porque ya sabemos a dónde nos conduce; tenemos la libertad como mandato y seguimos el camino de nuestro padre fundador».
Durante la ceremonia en la Plaza San Martín, donde colocó una ofrenda floral a los pies del monumento al Libertador, Milei destacó que San Martín «fue quien nos liberó del yugo español» y recordó su legado a través de la frase: «Seamos libres que lo demás no importa nada».
En su primera actividad oficial tras haber permanecido nueve días en la residencia de Olivos, el Presidente valoró la «gesta, esfuerzo y sacrificio» de San Martín y señaló que su grandeza se evidenció al tomar las armas y contribuir a la liberación de gran parte del continente.
De forma implícita al referirse a la oposición, sostuvo que «quienes quieren someternos comienzan por atacar nuestras ideas, nuestras creencias y nuestros valores» y añadió: «nos quieren hacer creer que el pecado es justo y la justicia es pecado y que el robo está justificado».
Más adelante afirmó que «la gesta sanmartiniana es una fuente permanente de inspiración» para todo el gabinete y que la misión del Gobierno consiste en «ir más allá de lo que todos creían posible y revivir la llama de la libertad de nuestra Nación».
«Vamos a dar la batalla por la libertad allá donde sea necesario, sin importar el costo, porque eso es lo que el país hoy necesita: libertad, crecimiento, orden y prosperidad. Y un Gobierno comprometido con defender estos principios, aun cuando todo el mundo se oponga a ellos, porque son verdaderos. Aún quedan fronteras por cruzar porque Argentina todavía no es el país más libre del mundo pero sí puede serlo. Sabemos que este camino es arduo y también sabemos que hay algunos que quieren que vuelva el pasado en el que vivíamos», afirmó.
«No tenemos un pasado al que regresar, porque ya sabemos a dónde nos conduce. Hoy debemos tener a la libertad como mandato y seguir el camino trazado por nuestro padre fundador, quien lo dejó marcado en la arena y lo protegió con la sangre de sus granaderos a caballo», concluyó.


