El féretro del rey Harald V de Noruega fue trasladado este lunes por el Palacio Real de Oslo hasta la capilla, en el marco de los actos oficiales de duelo nacional. La reina Mette-Marit se incorporó a la procesión, marcando su primera aparición pública desde que asumió el título de reina tras la muerte de su esposo.
Harald V falleció el pasado viernes a los 89 años. Tras su muerte, su hijo —hasta entonces príncipe heredero— accedió de inmediato al trono como rey Haakon VIII. Su esposa, Mette-Marit, pasó a ser reina consorte, y su hija mayor, Ingrid Alexandra, se convirtió en princesa heredera y primera en la línea de sucesión.
Haakon, de 53 años, prestará juramento ante la Constitución de Noruega este martes, en uno de sus primeros actos oficiales como nuevo monarca. Entre sus principales retos figura recuperar y fortalecer el respaldo de la población a la institución monárquica, que en los últimos tiempos ha sufrido desgaste por diversas controversias relacionadas con la familia real.
Entre esas controversias se mencionan los contactos pasados de Mette-Marit con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein y la condena por violación de su hijastro. Estos episodios han suscitado críticas y podrían afectar la imagen de la nueva Corona.
Mette-Marit ha permanecido prácticamente alejada de la vida pública en los últimos meses por motivos de salud: en junio se sometió a un trasplante de pulmón. En 2018 le diagnosticaron fibrosis pulmonar, una enfermedad progresiva que daña y cicatriza el tejido pulmonar, dificulta la respiración y para la que hoy no existe cura conocida.
Desde la muerte de Harald V, Noruega se mantiene oficialmente de luto. Durante el fin de semana, numerosos ciudadanos y visitantes se acercaron al Palacio Real de Oslo para expresar su pesar, depositando flores, dejando mensajes y encendiendo velas en memoria del monarca, cuyo féretro llegó al palacio el viernes por la noche procedente del hospital.

