La victoria de la formación de ultraderecha AfD en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, en Alemania, ha provocado preocupación en distintos países europeos. El partido obtuvo un 43,8% de los votos, un avance significativo en la mayor economía de la UE que ha encendido las alertas en Bruselas y en gobiernos vecinos.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, reaccionó con dureza en su cuenta de X, afirmando que en Polonia solo quienes son “idiotas o traidores” podrían alegrarse por ese resultado. También Radoslaw Sikorski, ministro de Exteriores polaco, señaló que, aunque a la AfD le habrían faltado pocos votos para la mayoría absoluta, el resultado constituye “una señal muy preocupante”.
La intensa preocupación del Ejecutivo polaco se explica por la vecindad y los lazos con Alemania, y por el avance de la extrema derecha en la región; además, en Polonia se celebrarán elecciones para primer ministro el próximo año.
En España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo que el resultado es una advertencia sobre el avance de la ultraderecha, que en buena parte atribuyó a la rendición de la derecha tradicional, y subrayó que ese fenómeno está ganando terreno en Europa y en el mundo.
Desde la Comisión Europea se evitó comentar el resultado de los comicios. La portavoz principal, Paula Pinho, afirmó en la rueda de prensa diaria que no hacen valoraciones sobre resultados electorales, si bien en la capital comunitaria el contundente avance de un partido abiertamente euroescéptico genera inquietud.
En otros países, en cambio, el triunfo fue celebrado. El vicepresidente y líder de la ultraderechista Lega italiana, Matteo Salvini, felicitó a Alice Weidel y al conjunto de AfD en X, calificando la victoria de “éxito rotundo” y señalando que refleja una demanda de cambio, seguridad y empleo.
Salvini añadió en la misma red social que no se trata de miedo ni peligro, sino de democracia, y afirmó que “otra Europa es posible”. Este resultado en Alemania llega pocos días después de que el gobierno de Giorgia Meloni se convirtiera en el más duradero de la Italia moderna.
El expresidente del Gobierno húngaro, Viktor Orbán, también se pronunció para felicitar a los dirigentes de AfD por la victoria en Sajonia-Anhalt. Aunque él mismo sufrió una derrota reciente en las urnas, aprovechó la ocasión para instar a un giro en la política europea y dijo que esto “no ha hecho más que empezar”.

