La muerte y el funeral con honores de Ratko Madlic, conocido como el Carnicero de Bosnia, han coincidido con el anuncio del probable adelanto de las elecciones parlamentarias en Serbia, que se celebrarían el 25 de octubre. El presidente Aleksandar Vucic pretende cambiar de cargo y presentarse para ser primer ministro. El adelanto electoral es la demanda principal del movimiento estudiantil opositor desde hace más de un año, y Vucic pasó el verano insinuando una fecha sin confirmarla hasta ahora.
El pulso político incluye la insistencia de los estudiantes en no revelar su lista de candidatos hasta que se convoquen formalmente los comicios; anticiparon que, en muchos casos, actuarán mediante representantes relevantes de la sociedad civil. Según el organismo independiente CRTA, el 49,9% de los votantes apoyaría al movimiento estudiantil frente al 35,7% que respaldaría al SNS, el partido de Vucic.
“La propia incertidumbre forma parte de la estrategia”, afirma Naim Leo Besiri, director del Institute for European Affairs en Belgrado. Besiri recuerda que las protestas, iniciadas en noviembre de 2024 tras el derrumbe del techo de una estación que dejó 16 muertos, han obligado al Gobierno a demostrar que no teme a las urnas, al tiempo que intenta mantener control sobre el calendario y las condiciones políticas. Sin adelanto, las legislativas corresponderían a finales de 2027 y las presidenciales a la próxima primavera.
Honores al criminal de guerra
Serbia, candidata a la UE, rindió homenaje a Ratko Madlic en Belgrado en un acto con rasgos de funeral de Estado. Vucic no asistió formalmente, aunque multitud de personas se congregaron en la iglesia de San Lucas, escucharon al Patriarca Porfirio y participaron en un cortejo hacia el cementerio de Topcider, donde fue enterrado junto a su hija. En un comunicado, el portavoz de Exteriores de la UE, Christian Wigand, señaló que la glorificación de criminales de guerra, la negación del genocidio y el revisionismo son incompatibles con los valores europeos y que la reconciliación y buenas relaciones de vecindad en los Balcanes Occidentales son esenciales para un futuro compartido.
Vucic, de 56 años, es la figura central de la política serbia desde hace más de una década. Fue ministro de Información bajo Slobodan Milosevic hasta la caída de aquel régimen en 2000; más tarde ocupó cargos como viceprimer ministro y ministro de Defensa (2012-2014) y se convirtió en primer ministro tras las elecciones de 2014. Desde 2017 ejerce como presidente, pero su influencia va más allá de la representación protocolaria: la estructura de poder en Serbia gira en torno a su figura.
Al haber agotado ya sus mandatos presidenciales, Vucic anunció este verano que optaría al cargo de primer ministro, candidatura que fue ratificada en el congreso de su partido en Nis. La maniobra recuerda a la alternancia de cargos entre Vladimir Putin y Dmitri Medvédev (2008-2012): como apunta Besiri, los límites de mandato pierden efectos cuando el poder personal puede trasladarse de una institución a otra.
¿Por qué precipitar las elecciones si ha resistido las protestas que piden su dimisión? Michael Martens, corresponsal para los Balcanes del Frankfurter Allgemeine Zeitung, sugiere que Vucic y el SNS creen que pueden ganar y que encuestas internas favorables le habrían impulsado a fijar fecha ahora, en un contexto político todavía volátil.
Para saber más
Sofija Popovic, periodista y analista de European Western Balkans, opina que Vucic buscaba demostrar que su partido no teme a los comicios y presionar al movimiento estudiantil para que revelara candidatos, objetivo que no se logró. Otra razón para elegir octubre podría ser evitar grandes movilizaciones estudiantiles por el aniversario del derrumbe. Popovic destaca también la intensa campaña estival de Vucic y ministros que, en sus funciones oficiales, recorrieron el país prometiendo carreteras, hospitales, escuelas y otras inversiones. En paralelo a la preparación de la Expo de Belgrado, prevista para inaugurarse el 15 de mayo del próximo año, el Gobierno anunció una medida populista adicional: un pago de 50 euros a cada adulto en septiembre. En Serbia, alrededor del 50% de los trabajadores percibe un salario neto inferior a 795 euros mensuales.
Para saber más
“El régimen ha tenido tiempo para prepararse”, afirma Besiri. Mientras los estudiantes y la ciudadanía se manifestaban, Vucic habría aprovechado para reorganizar alianzas, detectar rivales, preparar candidatos y verificar la lealtad del aparato estatal ante las elecciones más complicadas desde su llegada al poder.
Según Besiri, esta fase preelectoral se realizó con recursos estatales: policía, servicios de seguridad, fiscalía, medios controlados por el Gobierno y otras instituciones habrían recopilado abundante información sobre el movimiento estudiantil, la oposición, la sociedad civil y posibles candidatos, con casos documentados. Besiri advierte sobre el uso que podría hacerse de esos datos durante la campaña.
La semana pasada, el movimiento estudiantil denunció que los teléfonos de varios de sus miembros fueron pirateados a principios de año con programas espía, entre ellos el sofisticado Pegasus, que según afirmaron solo se vende a Estados y cuyo coste es muy elevado. Basándose en peritajes, dijeron que al menos 14 móviles de estudiantes, activistas y cargos de la oposición fueron atacados durante las elecciones municipales parciales de marzo, en las que ganó el SNS. Ela Zekovic, miembro del movimiento, advirtió que los objetivos no fueron aleatorios: se trató de personas vinculadas a los equipos operativos del movimiento, y esos ataques hacen temer lo que pueda ocurrir de cara a las generales.
Posible coincidencia de tres comicios en los Balcanes
Si las elecciones serbias se celebran en octubre, coincidirían con los comicios convocados en Bosnia y Herzegovina para el día 4 del mismo mes. Esos comicios llegan sin que aún se haya designado al representante internacional tras la salida del diplomático alemán Christian Schmidt en julio. El cargo, creado por los Acuerdos de Paz de Dayton de 1995, tiene discusión entre Washington y Bruselas: EEUU apuesta por un perfil con mandato acotado para desescalar y cerrar la oficina, mientras la UE busca a alguien con autoridad para seguir exigiendo reformas vinculadas a la adhesión. En Kosovo, continúa la crisis política que impide elegir presidente desde febrero de 2025; tras terceras elecciones en junio de 2026, se debate la posibilidad de una cuarta convocatoria.

