Tenía 21 años, había estudiado actuación, canto y danza desde niña y, tras varios meses de castings, había quedado entre los 20 elegidos de High School Musical: La Selección. María Fernanda Chachi Telesco parecía encaminada a convertirse en una nueva figura de la televisión argentina, pero en 2007 su vida cambió de forma drástica.
Un video íntimo que había grabado con su entonces novio se difundió en Internet sin su consentimiento. Según contó después, el material fue robado por un primo y terminó circulando masivamente. En medio de la competencia, la producción la apartó del reality de Disney.
Las consecuencias trascendieron lo profesional: Telesco sufrió trastornos alimenticios, hostigamiento y una exposición pública en una época en la que la violencia digital no formaba parte del debate social. También inició acciones judiciales, pero relató que encontró jueces que, en algunos casos, interpretaron la difusión como algo que le había dado notoriedad.
Chachi Telesco, en el 2007. (Archivo)
Aun así, su carrera como actriz no terminó de inmediato. Adrián Suar la incorporó a Pol-ka y Telesco logró reconstruir parte de su trayectoria, participando en ficciones como Son de Fierro, Botineras y Educando a Nina. Con el tiempo, sin embargo, se dio cuenta de que aquello que había buscado desde niña ya no era lo que quería para su vida.
QUÉ ES DE LA VIDA DE CHACHI TELESCO
Lejos de las cámaras, Chachi encontró en el yoga —una disciplina que practicaba desde la adolescencia— su nueva vocación. Comenzó dando clases en el living de su casa con algunas colchonetas, creó su propia escuela, desarrolló el método Yogafeel y forma a otros instructores. Trabaja en el ámbito del bienestar y ofrece también clases de manera virtual.
Chachi Telesco y su nueva actividad: el yoga. (Instagram)
Quizás el cambio más relevante fue su decisión de hablar públicamente sobre la violencia digital. Su caso contribuyó a que en Santa Fe se sancionara una normativa que penaliza la difusión no consentida de material íntimo. En febrero de 2026 explicó que la existencia de esa ley le permitió comprender mejor el alcance del trauma que había vivido.
Hoy, casi dos décadas después, Chachi ya no busca recuperar la carrera que imaginó a los 21 años. Construyó otra vida alejada de la actuación, convirtió el yoga en su profesión y transformó una exposición no deseada en una causa para evitar que otras personas pasen por la misma experiencia.
Chachi Telesco y un presente feliz. (Instagram)




