20 de septiembre de 2026
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Proyecciones: AfD lidera en Mecklemburgo y Die Linke en Berlín

Proyecciones: AfD lidera en Mecklemburgo y Die Linke en Berlín

Noche adversa para los partidos de centro en Alemania: la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se impone en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Die Linke, la formación de la izquierda poscomunista, lidera en Berlín, según la primera proyección difundida por la televisión pública ZDF. En el estado báltico, AfD obtiene el 38% de los votos frente al 36,5% del Partido Socialdemócrata (SPD) de la ministra presidenta Manuela Schwesig. En la capital, Die Linke alcanza el 26%, seis puntos por delante de la Unión Cristianodemócrata (CDU), que queda en el 20%.

El vuelco en Mecklemburgo-Pomerania Occidental es notable: hace cinco años AfD obtuvo el 16,7% y ahora más que duplica ese resultado para situarse como primera fuerza. El SPD, que en 2016 ganó con el 39,6%, cae poco más de tres puntos pero mantiene una base electoral relevante. La mayor pérdida corresponde a la CDU: del 13,3% baja al 5% justo, en el límite del umbral del 5% necesario para entrar en el parlamento regional. Si finalmente quedara por debajo, sería la primera vez en la historia de la República Federal que la CDU queda fuera de una cámara regional, un escenario que ZDF describió como una derrota histórica.

El resultado llega en un momento complicado para Friedrich Merz. El líder de la CDU había convocado antes del cierre de los colegios electorales a una veintena de dirigentes y ministros presidentes en la Konrad-Adenauer-Haus para seguir los resultados, y su equipo anunció una comparecencia inmediata al cierre de las urnas. La dirección democristiana consideraba la jornada una prueba de autoridad para el canciller; las cifras iniciales aumentan la presión sobre su liderazgo.

En Berlín el cambio es de otro tipo pero igualmente profundo: Die Linke pasa del 12,2% en 2023 al 26% y se convierte, por primera vez desde la reunificación, en la fuerza más votada de la capital. La CDU, que hace tres años obtuvo el 28,2%, cae al 20%. Los Verdes alcanzan el 15,5%; AfD, el 13,5%; el SPD desciende al 12% y el BSW queda en el 5%.

Para Die Linke se trata de un resultado histórico, aunque ganar las elecciones no garantiza automáticamente gobernar: Berlín necesitará formar una coalición y la mayoría dependerá de las negociaciones que se abran en los próximos días. No obstante, la formación llega a ese proceso desde una posición inédita en el Berlín reunificado: como primera fuerza y con la iniciativa para intentar formar el próximo gobierno.

Su avance no se explica únicamente por su genealogía como heredera parcial del partido de la antigua Alemania comunista. Die Linke ha centrado su campaña en problemas cotidianos de la capital: vivienda y alquileres, coste de la vida, eficiencia administrativa, transporte y limpieza. La vivienda destaca entre las mayores preocupaciones de los berlineses, y cerca del 85% de la población de la ciudad vive de alquiler.

Ahí ha encontrado la líder Elif Eralp un terreno movilizador que durante años estuvo repartido entre movimientos ciudadanos, asociaciones de inquilinos, sindicatos y la izquierda tradicional. Die Linke ha recuperado incluso la vieja demanda de socializar viviendas de grandes consorcios, respaldada por el 57,6% en el referéndum de 2021 y nunca aplicada. Más allá de las dudas sobre su coste y viabilidad jurídica, la formación ha logrado convertir la dificultad para encontrar vivienda, los alquileres altos y la percepción de deterioro urbano en una propuesta política clara.

El resultado también penaliza a partidos que llegaban debilitados: la CDU berlinesa tuvo que improvisar una candidatura tras la renuncia de Kai Wegner y dejó a Stefan Evers con pocas semanas para reconstruir la campaña. El SPD tampoco encontró impulso con Steffen Krach, que volvió a Berlín procedente de Hannover y vio cómo una investigación por presuntas irregularidades durante su etapa allí condicionó la recta final de la campaña.

Las dos elecciones ofrecen imágenes distintas pero comparten la misma erosión del centro: AfD se convierte en la fuerza más votada en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y mejora también en Berlín; Die Linke protagoniza el otro gran salto en la capital; mientras CDU y SPD retroceden. La incógnita inmediata es quién gobernará en Schwerin y en Berlín. Para la dirección democristiana, y muy especialmente para Merz, la cuestión es cuánto daño político acumulará la CDU tras una sucesión de elecciones regionales en las que ha perdido terreno.

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