Un accidente náutico ocurrido en Venecia causó la muerte de dos jóvenes: Sean Michieli, un pescador de 25 años, y su esposa, la modelo brasileña Gabriella Querino, de 26. La colisión se produjo la mañana del sábado 12 de septiembre en el canal de Tessera, cuando la embarcación de motor pequeña en la que viajaban fue arrollada por un taxi acuático de casi cinco toneladas, provocando el hundimiento inmediato del bote.
Sean Michieli fue ingresado en el hospital dell’Angelo de Mestre, donde fue sometido a dos operaciones, pero falleció 36 horas después del accidente. El siniestro, ocurrido sobre las 5:30 horas del 12 de septiembre en el canal de Tessera, le ocasionó politraumatismos graves en la cabeza y el abdomen.
La autopsia determinó que Gabriella Elorriaga Querino murió en el impacto. Al ser lanzada al agua por la colisión, sufrió lesiones muy graves en el costado izquierdo, que recibieron el golpe directo; no se encontró agua en sus pulmones, por lo que no falleció por ahogamiento. Su cuerpo apareció tres días después, a la altura de la isla de Tessera, tras haber derivado casi dos kilómetros; estaba relativamente bien conservada debido a la ropa de trabajo que llevaba: pantalones largos, botas, guantes, pasamontañas y un anorak sobre varias camisetas.
Autopsia y diligencias judiciales
La fiscal Daniela Moroni ordenó la pericia y dirige la investigación en la que el capitán del taxi acuático figura como investigado por doble homicidio náutico y naufragio imprudente. El forense designado por la Fiscalía fue Silvano Zancaner; en la prueba participaron también los peritos de parte propuestos por la defensa del investigado, por el titular de la lancha y por las familias de las víctimas.
Se han solicitado análisis toxicológicos completos para ambas víctimas, con toma de fluidos biológicos y muestras de cabello. También se analizan las muestras del taxista: las primeras pruebas realizadas tras el accidente detectaron restos de alcohol y sustancias psicotrópicas. Aunque la tasa etílica estaba por debajo del límite general de 0,5 g/l, en el transporte profesional de viajeros rige la tolerancia cero. La Fiscalía ha pedido además, como trámite, auditar la asistencia médica recibida por el joven en el hospital.
La controversia sobre el traspaso de la licencia
Está previsto que comience un peritaje técnico para reconstruir el accidente. El piloto del taxi declaró que la lancha irrumpió a gran velocidad por la derecha y que hubo apenas un roce entre ambas embarcaciones, tras lo cual la pequeña embarcación habría impactado contra una briccola (los postes de madera que balizan la laguna). Los peritos deberán también determinar la velocidad del taxi acuático, que transportaba a dos turistas con rumbo al aeropuerto.
El abogado del propietario de la embarcación ha señalado que la solicitud reciente de traspaso de la licencia no está relacionada con el siniestro, ya que su cliente había decidido retirarse del oficio con anterioridad. Añadió que la embarcación contaba con el seguro obligatorio en regla y que serán las aseguradoras las encargadas de asumir las indemnizaciones civiles que correspondan conforme a derecho.

