El gobierno sandinista afronta en la Organización de Estados Americanos (OEA) una sesión relevante para su permanencia en el poder, en medio de una disputa interna relacionada con la posible sucesión de Rosario Murillo, la vicepresidenta y esposa de Daniel Ortega.
Los medios oficiales difundieron imágenes y mensajes por el cumpleaños del nieto de los copresidentes, que cumple tres años y aparece dibujando un corazón, una celebración que las autoridades muestran públicamente pese a la crisis política del país.
El Consejo Permanente de la OEA se reúne para analizar la situación nicaragüense, donde las restricciones a las libertades, el control social y la presión sobre distintas instituciones —incluida la Iglesia Católica— coinciden con una prolongada crisis económica y pérdida del poder adquisitivo.
La OEA activó un mecanismo extraordinario, con la presencia de cancilleres de la región, para responder a la declaración pública de Ortega del 19 de julio: “Aquí no habrá más elecciones”. Esa afirmación se produce tras las polémicas elecciones de 2021, en las que varios candidatos opositores estuvieron encarcelados y la comunidad internacional denunció irregularidades y persecución contra la oposición.
La reacción internacional a las declaraciones de Ortega impulsó la convocatoria, promovida por Washington y sus aliados en el denominado Escudo de las Américas. Brasil asistirá a la reunión como un país que ha mostrado mayor respaldo al gobierno nicaragüense. Se espera asimismo la presencia del senador Marco Rubio.
Elvira Cuadra, directora del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica, señaló a EL MUNDO que ya circula un borrador de resolución de carácter contundente. Para ella, la reunión es relevante tanto por la postura inusualmente firme de la OEA hacia Nicaragua como por la prueba que supone para la capacidad de Estados Unidos de alinear al continente en torno a su posición.
Cuadra también ha destacado la intervención pública y directa del secretario general de la OEA, Albert Ramdin, durante el proceso de negociación del texto. Aun así, persisten reservas entre algunos países de la región, incluidos Brasil, México y ciertos gobiernos centroamericanos.
La oposición nicaragüense, afectada por detenciones y exilios, sigue con atención la cita en Washington y considera que la sesión puede ser determinante. Lesther Alemán, dirigente estudiantil y ex prisionero político exiliado en EEUU, afirmó que la reunión es una muestra de compromiso con la democracia y el estado de derecho en Nicaragua y una oportunidad para que las medidas internacionales tengan consecuencias y den respuesta a las víctimas.
Papel de Washington
El papel de Estados Unidos en el caso de Nicaragua es objeto de debate entre la oposición y la disidencia. Mientras en otros contextos Washington ha combinado sanciones, diplomacia y presión, en el caso nicaragüense la vía más visible y por ahora más contundente es la impulsada en el marco de la OEA.
Alemán propone aumentar la presión internacional para cambiar la correlación de fuerzas interna y abrir un proceso de negociación con garantías que conduzca a elecciones libres; en una fase posterior, apunta, sería necesario reconstruir la institucionalidad del país.
El Departamento de Estado ha propuesto a la diplomática Natasha Franceschi como embajadora en Managua. Franceschi ha declarado que mantendrá la presión diplomática para buscar una solución en Nicaragua que favorezca la prosperidad y la seguridad, y el Senado aprobó su nombramiento en la noche del miércoles.
Juan Sebastián Chamorro, ex candidato presidencial que estuvo detenido, compareció ante el Senado estadounidense para advertir que las medidas contra el sandinismo solo serán útiles si se traducen en consecuencias concretas. El senador John Curtis, que presidió la audiencia, dijo que Nicaragua debe volver a ser una prioridad.
Para Cuadra, Estados Unidos está empleando recursos para recuperar influencia en el hemisferio, especialmente en la región del Gran Caribe, y por ello actores como Marco Rubio realizan visitas frecuentes para restablecer ejes de colaboración y alianzas en la región.

