El copiloto de Flydubai que, según las autoridades, estuvo a punto de estrellar un vuelo con destino a Tel Aviv con 182 personas a bordo tenía prohibido volar en su país de origen, Omán, por sospechas de haber adoptado ideas extremistas, según dijo el sábado una persona con conocimiento del caso.
Esa misma fuente, que habló bajo condición de anonimato en el marco de una investigación en curso, indicó que posteriormente el copiloto fue contratado por la aerolínea con sede en Emiratos Árabes Unidos. No está claro en qué medida se verificaron sus antecedentes al ser contratado en Emiratos. La prohibición impuesta por Omán fue difundida inicialmente por The Wall Street Journal.
El incidente ha provocado una crisis en la industria de viajes regional, ha planteado inquietudes sobre la seguridad de la aviación y ha aumentado la tensión en un Oriente Medio ya afectado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Se desarrolla una investigación regional sobre los hechos.
Emiratos Árabes Unidos suspendió todos los vuelos a Israel, lo que complicó los desplazamientos de cientos de pasajeros que suelen viajar entre ambos países. Israel y Emiratos acordaron realizar vuelos de repatriación, que comenzaron el viernes, para trasladar a los pasajeros varados en Emiratos tras la suspensión de las conexiones comerciales, según un funcionario israelí que habló bajo condición de anonimato.
El primer vuelo de repatriación salió de Emiratos poco antes de las 23:00 y aterrizó en Tel Aviv poco después de la 1:00, según la página web del aeropuerto internacional Ben Gurion.
Para las primeras horas del sábado estaban programados vuelos desde Dubái operados por Arkia e Israir. Se esperaba que El Al organizara traslados desde Dubái hacia Israel el domingo.
Dubái se ha convertido en un destino muy frecuentado por ciudadanos israelíes desde que Israel y Emiratos Árabes Unidos normalizaron relaciones en 2020, en el marco de los Acuerdos de Abraham promovidos por la Administración Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró ante periodistas que las primeras informaciones que recibió apuntaban a posibles vínculos con Teherán, sin ofrecer más detalles. Añadió que si se determina que agentes iraníes estuvieron implicados, Estados Unidos los “golpeará muy duramente”.
Investigadores israelíes participan en la pesquisa, aunque las autoridades emiratíes lideran la investigación, según un funcionario que habló de forma anónima. El funcionario señaló que no está claro si el atacante actuó en nombre de un grupo y afirmó que, por el momento, no hay pruebas de un vínculo con Irán.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el copiloto había experimentado una “radicalización islamista”, pero no presentó pruebas que respalden esa afirmación.
“Ahora estamos investigando si fue enviado [para cometer el ataque], y quienquiera que lo haya enviado pagará un precio muy alto”, declaró Netanyahu en un mensaje en vídeo difundido el viernes.

