Trabajadores despedidos de la Granja Tres Arroyos volvieron a impedir el ingreso de camiones a la planta ubicada en Pinazo, Pilar, en reclamo por cuatro meses de salarios adeudados, el medio aguinaldo y la liquidación final, según relataron a Pilar de Todos. La protesta incluye a empleados afectados por los 50 despidos confirmados en esa sede.
Según uno de los cesanteados, el corte busca «no dejar pasar los camiones» para forzar una respuesta de la empresa. La misma medida ya se había aplicado días atrás, cuando los trabajadores acamparon en el lugar durante casi dos días.
En aquella ocasión, levantaron la protesta tras recibir un pago parcial de 300.000 pesos cada uno, a cuenta de lo adeudado. Advirtieron que si no se concretaban nuevos pagos la semana siguiente volverían a la planta, lo que finalmente ocurrió.
Un conflicto con 1.250 despidos
La firma, en crisis económica y financiera, ratificó 1.250 despidos en sus plantas bonaerenses una vez vencida la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, sin llegar a un acuerdo con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA).
Del total, 50 corresponden a la planta de Pilar; los otros 1.200 se distribuyen entre Capitán Sarmiento (700) y Esteban Echeverría (500). En una primera etapa, la empresa había previsto alrededor de 170 desvinculaciones en la planta local.
En la última audiencia, el apoderado de la compañía, Walter Carrizo, afirmó que la empresa mantiene y ratifica las decisiones comunicadas respecto de los despidos y desvinculaciones, con las causales y alcances ya informados.
La empresa solicitó la apertura de un concurso preventivo y el Juzgado Comercial N° 21 ordenó la indisponibilidad de 13,5 millones de dólares que la firma tiene en el Banco de Comercio, en el marco de denuncias por vaciamiento y reclamos salariales. Los despidos siguen vigentes y las indemnizaciones aún no se pueden cobrar hasta que se designe el juzgado que intervendrá en el concurso.
Los reclamos de los trabajadores
Los despedidos denuncian que, además de los cuatro meses de sueldo y el aguinaldo, no les fue entregada la liquidación final. Uno de ellos, que prefirió no identificarse, dijo que recibe ayuda de sus hijos adultos y trabaja con su auto en aplicaciones para generar ingresos: «Cuesta, todo cuesta», señaló, y advirtió sobre la situación de quienes alquilan y tienen hijos pequeños.
José, con 16 años de antigüedad en la planta, contó a C5N que atraviesa «una situación muy difícil, muy complicada». Criticó tanto a la empresa como al sindicato, al que acusó de haberlos dejado solos y de presionar a quienes participaban del corte en una protesta anterior. Según explicó, el conflicto arrastra dos años y comenzó con reducción de salarios, pérdida del presentismo y recortes de personal.
Ariel, de 35 años y con 15 de antigüedad, dijo que tiene dos hijos y que dejó de percibir las asignaciones familiares. Aseguró que, por antigüedad, le correspondía el fondo de desempleo por un año, pero recibió ocho meses porque la empresa no habría hecho los aportes correspondientes. Para generar ingresos alquila un auto y trabaja en aplicaciones como Uber, aunque el costo del alquiler absorbe gran parte de sus ingresos. «Estoy buscando trabajo hace rato, pero no sale nada», afirmó.
Los trabajadores remarcaron que muchos compañeros sobreviven con trabajos ocasionales, albañilería o utilizando sus vehículos, mientras que los empleados de mayor edad encuentran mayores dificultades para reinsertarse en el mercado laboral.


