Helen Haines, la diputada independiente australiana que permanece en estado crítico tras ser atropellada delante de su oficina electoral, basó su trayectoria pública en tres décadas dedicadas a la salud rural y a la defensa de comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.
Haines resultó gravemente herida el lunes cuando un vehículo la embistió. Testigos y autoridades indicaron que el conductor habría dado marcha atrás para golpearla de nuevo; el primer ministro Anthony Albanese afirmó en primera instancia que el atropello parecía deliberado.
La Policía tiene bajo custodia a un hombre de 43 años y, con la participación de agencias federales y servicios de inteligencia, investiga el suceso. Hasta ahora no se ha confirmado que el ataque estuviera vinculado a la actividad política de Haines.
Las primeras pericias señalan que el vehículo la arrolló mientras cargaba o descargaba objetos del maletero de su coche.
Medios australianos, citando fuentes no identificadas, informaron de que Haines habría perdido una pierna y que los médicos trabajaban para salvar la otra.
Haines tiene 65 años; nació en Colac, en el estado de Victoria, y creció en una granja lechera familiar.
Antes de dedicarse a la política ejerció como enfermera y matrona y desarrolló una carrera académica en salud pública e investigación sanitaria, que incluyó un doctorado en Ciencias Médicas por la Universidad de Uppsala, en Suecia.
Su salto a la política se produjo en 2019, cuando ganó el escaño de Indi, una circunscripción rural del noreste de Victoria, con el apoyo del movimiento ciudadano Voices for Indi.
Su elección fue notable porque se convirtió en la primera diputada independiente en suceder a otra independiente, Cathy McGowan, en el mismo distrito.
Desde su llegada al Parlamento, Haines ha priorizado la mejora de los servicios sanitarios regionales, el acceso a la vivienda, la acción frente al cambio climático y la transparencia institucional.
Aunque Australia es uno de los países más urbanizados del mundo, las zonas regionales y remotas tienen una presencia significativa: según la Oficina Australiana de Estadística, aproximadamente diez millones de personas —el 36,3 % de la población— viven en la Australia regional y remota.
Esos datos abarcan ciudades regionales, localidades rurales y áreas aisladas donde el acceso a la sanidad, el transporte y la vivienda sigue siendo un desafío, cuestiones que han definido la agenda de Haines.
Entre sus iniciativas figura el impulso para crear una comisión nacional anticorrupción, establecida en 2023; Haines es actualmente vicepresidenta de la comisión parlamentaria que supervisa ese organismo. Su independencia respecto a los grandes partidos le ha permitido negociar acuerdos con distintas fuerzas y promover políticas diseñadas a partir del diálogo con las comunidades locales.

