La cifra de muertos por el ataque lanzado por los rebeldes hutíes contra un campo de entrenamiento en la provincia de Shabwa, en el sur de Yemen y controlado por el Gobierno yemení reconocido internacionalmente, asciende a 63, mientras 21 reclutas siguen desaparecidos, informaron fuentes médicas provinciales.
Las mismas fuentes, de la oficina del Ministerio de Salud de Shabwa y que pidieron anonimato, indicaron que han recuperado restos humanos aún no identificados, por lo que el número de víctimas mortales podría aumentar.
Más de 200 personas resultaron heridas en el ataque, según las fuentes; varias de ellas se encuentran en estado crítico.
La magnitud de las bajas ha superado la capacidad de los hospitales locales, por lo que las autoridades sanitarias han trasladado a decenas de heridos a centros médicos en provincias vecinas como Hadramut, Abyan y Adén.
El ataque, reivindicado por los hutíes, se produjo en el campamento de Al Alam, en la estratégica provincia petrolera de Shabwa, cuando tres misiles impactaron en las instalaciones mientras los reclutas recibían formación en materia de seguridad, según autoridades locales.
Uno de los misiles alcanzó a un batallón formado por 700 nuevos reclutas recientemente incorporados a las fuerzas alineadas con el Gobierno reconocido internacionalmente; los otros dos impactaron cerca del lugar, añadieron las fuentes oficiales.
El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, afirmó que atacaron “tropas enemigas saudíes en el campamento de Al Alam, dirigido por oficiales saudíes en las regiones orientales”, y dijo que la acción causó “decenas de bajas entre las filas enemigas, incluidos oficiales”.
Sarea también advirtió a quienes, según él, han sido engañados para unirse a las fuerzas saudíes que no atiendan a sus llamados, al señalar que los envían a la muerte a cambio de dinero ilícito.
El ataque ocurre en el marco de la contraofensiva lanzada por el Gobierno reconocido para recuperar territorios controlados por los hutíes desde su sublevación en 2014, que les permitió dominar amplias zonas del norte, centro y oeste de Yemen, incluida la capital, Saná. La escalada actual se reavivó en verano tras un ataque atribuido por el Ejército yemení al aeropuerto internacional de Saná, que motivó respuestas hutíes y enfrentamientos sobre el terreno, poniendo fin a la tregua vigente desde 2022.

