Las autoridades de Misisipi han difundido un vídeo que muestra cómo un agente de policía mató a tiros a Kohen Wiley, un niño de un año, durante una intervención en el aparcamiento de un Walmart en Senatobia el 14 de junio, y la publicación de las imágenes ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza policial.
El sargento Hunter Foster disparó contra un vehículo en movimiento mientras respondía a una llamada por un presunto hurto en la tienda. El menor viajaba en el asiento del copiloto, sentado en el regazo de su madre, Vellesiya Wiley.
Las grabaciones muestran a varios agentes acercándose al coche con las armas desenfundadas. Cuando el vehículo se dispone a marcharse, Foster se coloca delante de él y abre fuego mientras intenta apartarse.
La Fiscalía General de Misisipi concluyó, tras varios meses de investigación, que el agente actuó de forma adecuada y no cometió delito. No obstante, el abogado de la familia, Ben Crump, cuestiona esa conclusión y considera que el disparo fue injustificado.
Un experto en uso de la fuerza criticó que Foster se situara frente al vehículo y señaló que una sospecha de hurto no justifica el empleo de fuerza letal. La familia exige ahora una investigación federal y denuncia la falta de justificación para una muerte que ha conmocionado a la comunidad.

