Canadá ya no figura como “estado asociado” de la Unión Europea, tal como la presidenta Ursula von der Leyen propuso en su discurso sobre el estado de la UE el pasado septiembre. Al menos por ahora. Un grupo de países, encabezado por Alemania, presionó para eliminar ese término de la declaración conjunta firmada en Montreal entre Bruselas y Ottawa, y lo logró.
El texto final afirma: “Sobre la base del Acuerdo de Asociación Estratégica existente, crearemos una asociación aún más estrecha entre la UE y Canadá. Una mayor implicación al más alto nivel político nos permitirá intercambiar puntos de vista, identificar prioridades compartidas y coordinar nuestras respuestas a los desafíos comunes”. No aparece la expresión “estado asociado”.
Von der Leyen llegó a Montreal defendiendo que su propuesta seguía vigente y fuentes de la Comisión insistieron en Bruselas durante la semana en que no había cambios, pese a que los borradores del acuerdo ya mostraban la intención de incluir ese término, cosa que finalmente no ocurrió.
Las razones del rechazo, por parte de Alemania y también de Francia e Italia, son diversas. En primer lugar, molestó que Von der Leyen anunciara la iniciativa sin consultar a las capitales; fue una propuesta inesperada y parte destacada de su discurso, además de un gesto contra las declaraciones de Donald Trump, que ha llegado a afirmar que Canadá sería el 51o estado de Estados Unidos.
Los líderes también objetaron que “estado asociado” no está definido en los tratados, por lo que su alcance resultaba incierto. Además, Berlín había usado una fórmula similar para intentar acelerar la adhesión de Ucrania a la UE. La diferencia esencial es que el objetivo para Kiev es la plena membresía de la UE en el futuro, algo que no se plantea para Canadá; por ello, el uso del mismo término para ambos procesos, argumentó Friedrich Merz, podría complicar el avance ucraniano.
Pero no se renuncia a ello
Von der Leyen no parece haber abandonado por completo la idea. En la rueda de prensa posterior a la cumbre, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, retomó el término: “Estamos trabajando para alcanzar la asociación más estrecha posible, sin llegar a la adhesión, con Canadá convirtiéndose en el primer miembro asociado de la Unión Europea”, dijo el exgobernador del Banco de Inglaterra.

