El jueves se conmemora un nuevo aniversario de la consagración de Quilmes en el Metropolitano de 1978. Ese día, el equipo dirigido por José Yudica venció 3-2 a Rosario Central en Arroyito y se quedó con el torneo por un punto sobre el Boca de Juan Carlos Lorenzo.
El Quilmes Atlético Club celebra el 29 de octubre los 48 años de su logro más destacado en la máxima categoría del fútbol argentino: la obtención del Metropolitano 1978, único título profesional del club en Primera División.
En aquella jornada, Quilmes ganó 3-2 en Arroyito y coronó una campaña memorable en la que compitió directamente con Boca Juniors, dirigido por Juan Carlos “Toto” Lorenzo. La consagración quedó como un hito en la historia del club y en la memoria de sus hinchas.
Con el paso del tiempo, aquel campeonato toma mayor relevancia cuando se lo compara con la realidad deportiva actual de la institución.
Un equipo que no partía como candidato
Tras el ascenso de 1975, las primeras temporadas de Quilmes en Primera no fueron sencillas. Para el Metropolitano 1978 las expectativas eran modestas: el objetivo inicial había sido conservar la categoría.
El campeonato comenzó con la dupla técnica Oscar López–Oscar Caballero, pero el plantel armado por la dirigencia y la Subcomisión de Fútbol, con José María Algañaraz como figura relevante en la conformación del equipo, demostró tener recursos para pelear algo más que la permanencia.
Se trataba de un grupo reducido, de apenas 22 jugadores, con muchos de los futbolistas que habían conseguido el ascenso tres años antes y algunos refuerzos experimentados que resultaron decisivos.
El torneo se disputó a lo largo de 42 fechas en sistema de todos contra todos, ida y vuelta, lo que implicaba una exigencia importante. Boca era el favorito por su plantel y la conducción de Lorenzo.
La llegada de José Yudica cambió la historia
Un inicio irregular derivó en la salida de la dupla técnica y, en la novena fecha, asumió José “Piojo” Yudica. Con él, el equipo mejoró su rendimiento y ganó en regularidad.
Bajo la dirección de Yudica Quilmes afianzó su funcionamiento, sumó puntos de manera sostenida y se metió de lleno en la pelea por el título. El trabajo realizado entre la primera y la segunda rueda fue clave para encarar la etapa decisiva del certamen.
Mientras gran parte de la atención del país estaba en el Mundial de 1978, Quilmes consolidó una campaña que lo dejó disputando el campeonato hasta la última jornada.
La consagración en Arroyito
La definición se jugó el 29 de octubre de 1978. Quilmes llegó a la última fecha con un punto de ventaja sobre Boca, que necesitaba ganar y esperar un traspié del Cervecero.
Boca cumplió su parte al vencer a Newell’s, pero Quilmes también hizo lo necesario: ganó 3-2 ante Rosario Central y aseguró el título.
Los integrantes de aquel plantel, provenientes en su mayoría de un grupo humilde y compacto, quedaron en la historia del club por lograr la primera y única vez que Quilmes se coronó campeón de Primera División.
Las glorias del campeón de 1978
El plantel que obtuvo el título estuvo integrado por Horacio Milozzi, Horacio Salinas, Luis Andreuchi, Bernabé Palacios, Horacio Bianchini, Jorge Gáspari, Omar Gómez, Jorge Medina, Guillermo Zárate, Miguel Filardo, Heriberto Recavarren, Alberto Fanesi, Juan Carlos Merlo, Edgardo Paruzzo, Hugo Echauri, Pedro Gaño, Hugo Rando, Juan Carrizo, Roberto Burgeois, Carlos Raschia y Hugo Tocalli.
A 48 años de aquel triunfo, el Metropolitano 1978 sigue siendo un referente central en la identidad del Quilmes Atlético Club: un logro inesperado que transformó a un equipo que aspiraba a mantener la categoría en el único campeón cervecero de la Primera División profesional.

