El ejército ruso atacó este sábado el puente conocido como Pivnichi (Norte) y una infraestructura energética en un bombardeo masivo contra la capital de Ucrania, Kiev, informó el Ministerio de Defensa de Rusia. El alcalde de Kiev, Vitali Klitchkó, dijo en Telegram que el ataque dejó cinco personas heridas, entre ellas un menor de 14 años.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, durante la noche Rusia lanzó un ataque combinado, dirigido principalmente contra Kiev, con misiles Iskander-M, Zircon, KN-23 y sistemas S-400, además de 172 drones de ataque de los tipos Shahed, Gerbera y señuelo Parodiya. Las defensas antiaéreas interceptaron cuatro misiles y 149 drones, pero se registraron impactos en 24 ubicaciones y la caída de restos de aparatos interceptados en otras diez zonas.
Moscú justificó el ataque señalando que el puente se utiliza “para la movilización de equipos militares y armamento para el ejército ucraniano”. Los daños al puente Pivnichi y a otros puentes que conectan las riberas de Kiev —ciudad dividida por el río Dniéper— han ocasionado recientemente congestiones de tráfico.
Equipos de mantenimiento vial y servicios municipales trabajaron en el puente para restablecer el tráfico lo antes posible. La onda expansiva dañó cinco camiones estacionados en un aparcamiento junto al puente, indicó Klitchkó. Además, fragmentos de misiles o drones impactaron en un edificio residencial de cinco plantas en un barrio de Kiev y la misma explosión provocó daños en los cristales de otro edificio residencial de cinco plantas en el mismo distrito.
También, Defensa informó de golpes contra dos centrales eléctricas en la región de Kiev: Tripolskaya, con una capacidad de 1.800 megavatios, y Kievskaya. La aviación rusa atacó asimismo en Kiev la empresa militar Meridian, que fabrica misiles tácticos y de crucero Flamingo, y en la región cercana la planta de munición y explosivos de Brovari.
Esa misma noche, medios ucranianos informaron que drones ucranianos alcanzaron una refinería y una fábrica de componentes electrónicos para material militar en la parte europea de Rusia. El Ministerio de Defensa ruso declaró que sus defensas antiaéreas abatieron 411 drones en diez regiones de la parte europea del país y en la península anexionada de Crimea. Los aparatos fueron derribados en regiones fronterizas como Bélgorod, Kursk y Briansk, y en otras como Rostov, Samara y Tula, así como sobre aguas del Mar Negro y del Mar de Azov.
En la fábrica Protón-Elektroteks, en la región de Oriol —unos 300 km al sur de Moscú— se registró un incendio, según Astra, que cita testigos. Esa instalación, que produce componentes electrónicos para uso militar, ya había sido atacada anteriormente, con un saldo de cinco muertos y alrededor de veinte heridos en el bombardeo del 23 de octubre. El gobernador Andréi Klichkov confirmó el ataque contra una empresa, sin precisar víctimas, aunque admitió daños parciales en la factoría.
Asimismo, drones dañaron una refinería de la mayor petrolera rusa, Rosneft, en la región de Saratov —a más de 700 km al sureste de Moscú—, según Astra. Esa gran instalación había sido atacada con anterioridad. El gobernador Román Busarguin informó de daños en infraestructura civil y en varias viviendas, sin que se registraran heridos.
El intercambio de ataques se produce poco antes de la reanudación el martes de las negociaciones tripartitas con mediación de Estados Unidos, que estaban estancadas desde febrero por la guerra en Irán. Desde que Kiev reanudó sus ataques hace diez días, tras una breve pausa a petición del presidente estadounidense Donald Trump, las refinerías rusas han sido golpeadas casi a diario. Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski afirmó que Moscú ha dañado todas las centrales eléctricas del país de cara a la llegada del invierno.

