La central nuclear ucraniana de Zaporiyia, la mayor de Europa y bajo control ruso, perdió la conexión eléctrica externa tras un nuevo ataque contra la red, informó la administración de la planta en redes sociales, según recoge Efe. La línea de reserva Ferrosplavnaya, que suministraba energía para las necesidades de la instalación, quedó desconectada tras sufrir daños.
La planta está alimentada ahora por generadores auxiliares diésel que permiten la refrigeración de sus seis reactores y de las piscinas de combustible gastado. El personal afirma estar tomando las medidas necesarias para asegurar el funcionamiento de esos generadores y, con ello, de los bloques. Según la administración, los niveles de radiación en la central y en sus alrededores se mantienen dentro de la norma.
Las instalaciones reciben electricidad de dos líneas ubicadas en la ribera derecha del río Dniéper, en territorio bajo control ucraniano. La línea principal, Dnieprovskaya, fue desconectada en marzo tras un ataque; mientras tanto, la Ferrosplavnaya actuaba como respaldo hasta resultar dañada recientemente, por lo que la Dnieprovskaya nunca llegó a restablecerse a pleno funcionamiento.
En septiembre pasado, Rusia y Ucrania acordaron otro alto el fuego para permitir reparaciones que devolvieran el suministro eléctrico necesario, según informó entonces el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El organismo advirtió que la planta podría quedarse sin suministro en cuestión de días si se agotaban las reservas de diésel.
El director del OIEA, Rafael Grossi, lleva alertando desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022 sobre los riesgos de los combates cerca de instalaciones nucleares como Zaporiyia, que ha sufrido cortes de suministro y explosiones. Aunque los reactores están en parada técnica y la central no genera electricidad, necesita suministro constante y sistemas operativos para garantizar la refrigeración del núcleo y del combustible usado.
Ese mismo día, drones ucranianos dañaron un puente en la región rusa de Rostov, en la frontera con Ucrania, según las autoridades locales. El gobernador regional, Yuri Sliusar, explicó que fragmentos de aparatos no tripulados derribados por las defensas antiaéreas cayeron sobre el puente sobre el río Mius y causaron desperfectos en la calzada y en dos grúas.
No se registraron heridos por ese ataque y las autoridades habilitaron rutas alternativas para el tráfico. El sábado anterior, el ejército ruso alcanzó el puente del Norte en Kiev durante un nuevo bombardeo masivo sobre la capital, dividida por el río Dniéper.
Estos incidentes ocurren en vísperas de la reanudación, a partir del martes en Abu Dabi, de las negociaciones tripartitas con mediación estadounidense, tras nueve meses de pausa por la guerra en Irán. Desde que retomó operaciones hace diez días, tras una breve pausa a petición de EE. UU., Kiev ha atacado casi a diario refinerías rusas. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha denunciado además que Moscú dañó numerosas centrales eléctricas del país antes de la llegada del invierno.

