El Concejo Deliberante de Tigre inició el trabajo en comisión del Presupuesto 2027, una de las discusiones más relevantes del año legislativo. Además de definir los recursos y gastos municipales para el próximo ejercicio, el debate servirá para observar cómo se reacomodan los distintos bloques frente al oficialismo encabezado por Julio Zamora.
Con 24 concejales y un panorama político cada vez más fragmentado, la discusión presupuestaria constituye una prueba para medir los acuerdos que pueda articular el Ejecutivo. El Frente de Todos dispone actualmente de nueve bancas, por lo que necesitará sumar apoyos de otras fuerzas para lograr mayoría.
El cuadro del Concejo se completa con seis representantes de Fuerza Tigre y seis de La Libertad Avanza Tigre, además de tres monobloques: Marcelo “Pelé” Barrios (Consolidación Argentina), Juan José Cervetto (La Libertad Avanza) y Diego Avancini, quien recientemente se separó de Cervetto y conformó el monobloque “La Libertad Avanza – Avanza Tigre”.
La fragmentación implica que las primeras reuniones por el Presupuesto tendrán una lectura que va más allá de los números. Estará en juego qué bloques acompañan al Ejecutivo, cuáles rechazan el proyecto y qué sectores buscan introducir modificaciones antes de que llegue al recinto.
El antecedente del Presupuesto 2026
En 2025, Zamora logró un amplio respaldo para aprobar el Presupuesto 2026, fijado en $578.906 millones; el proyecto consiguió 21 votos a favor de las 24 bancas del Concejo, lo que mostró la capacidad del oficialismo para conseguir apoyos fuera de su espacio.
Sin embargo, ese escenario no garantizó uniformidad en todas las decisiones posteriores.
En mayo, durante el tratamiento de la Rendición de Cuentas 2025, el expediente del Ejecutivo fue aprobado por 15 votos contra 7, dejando en evidencia divisiones dentro del espacio libertario. Juan Furnari y Josefina Pondé votaron en contra, mientras que Sofía Bravo Adamoli, Diego Avancini, Ximena Pereyra, Claudio Baumgarten y Milagros Rocío Rodríguez acompañaron al oficialismo.
Furnari y Pondé cuestionaron el crecimiento del gasto corriente, las tercerizaciones, la falta de acceso al RAFAM y el peso de la inversión real en las cuentas municipales. Esa votación mostró que concejales que compartían un mismo espacio pueden adoptar posiciones distintas frente a expedientes económicos del Ejecutivo.
Por eso, uno de los focos del Presupuesto 2027 estará en cómo se posicionan los libertarios de Tigre: si los seis integrantes de La Libertad Avanza Tigre mantienen una postura común o reaparecen diferencias internas al votar las cuentas municipales.
Al escenario se suma Avancini, ya fuera del bloque original, quien adelantó los criterios con los que evaluará el proyecto: no aprobará ni rechazará automáticamente iniciativas del Ejecutivo; analizará partidas, la evolución del gasto, prioridades, el equilibrio fiscal, la eficiencia en el uso de recursos y la posibilidad de revisar las tasas municipales.
Avancini ya defendió su voto afirmativo a la Rendición de Cuentas y diferenci ó esa discusión del tratamiento presupuestario, sosteniendo que es en el Presupuesto donde corresponde debatir prioridades de gasto, obras y presión tributaria.
Con nueve bancas propias, el oficialismo deberá buscar apoyos en otros sectores del Concejo. Fuerza Tigre, La Libertad Avanza Tigre y los tres monobloques tendrán un rol clave para definir el resultado final.
El debate en comisión recién comienza, pero el tratamiento del Presupuesto 2027 ofrecerá más que las cifras con las que funcionará el Municipio el próximo año: será también una fotografía de las alianzas, las diferencias y los posicionamientos dentro del Concejo Deliberante de Tigre.

