La Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines de Pilar (SCIPA) le presentará formalmente al Banco Central de la República Argentina (BCRA) la solicitud de un régimen de tasas de interés diferenciadas y menores para deudores, con el fin de que familias y comercios puedan normalizar su situación financiera.
La iniciativa se comunicó mediante un comunicado de prensa, tras una movilización esta semana en Pilar organizada por Libres del Sur, que realizó protestas en sucursales bancarias del centro de la ciudad —entre ellas BBVA y Santander— para reclamar contra las elevadas tasas de interés aplicadas por bancos y billeteras virtuales.
No es la primera vez que la Cámara eleva el reclamo
SCIPA recordó que ya había planteado este tema ante autoridades nacionales. En julio del año pasado anticipó que prepararía una nota formal al BCRA por las tasas bancarias y semanas después envió una carta a su entonces presidente, Santiago Bausili, buscando además el respaldo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y de la Federación Económica de Buenos Aires (FEBA). A principios de este año, en febrero, reiteró su pedido, en ese caso orientado a una tasa de financiamiento diferencial para las deudas de tarjetas de crédito.
Equidad, no asistencia estatal
En el comunicado actual, la entidad enfatizó que no solicita asistencia económica del Estado: busca equidad. Señaló que, en un contexto de inflación mensual de un dígito, resulta injustificable que existan tasas anualizadas de tres dígitos que convierten las deudas en obligaciones impagables y, en muchos casos, de efecto confiscatorio.
En ese sentido, SCIPA pedirá al Banco Central que evalúe la implementación de un esquema de tasas reducidas para deudores, inspirándose en los criterios de políticas preferenciales que ya se aplican a ciertos créditos hipotecarios. El objetivo es permitir que las familias regularicen sus deudas, recuperen capacidad de pago y evitar que la morosidad se transforme en un problema social mayor.
Alfredo Ventura: “La gente quiere pagar, pero no puede”
El titular de SCIPA, Alfredo Ventura, resumió el planteo: “No pedimos subsidios ni asistencia: pedimos tasas razonables y equidad. Una deuda que se vuelve impagable no beneficia a las familias, al comercio ni al sistema financiero. Antes de que esta realidad se extienda aún más, es necesario actuar: la gente quiere pagar, pero necesita condiciones justas para hacerlo”.
El endeudamiento, en números locales
El reclamo de SCIPA ocurre en un contexto de empeoramiento de los indicadores de mora en Pilar. Según el Mapa de la Deuda del Centro de Estudios para la Ciudad, con datos de la Central de Deudores del Banco Central citados por Pilar de Todos, la cantidad de pilarenses con deudas impagas llegó a 60.850 en julio, un aumento del 12,54% respecto de junio. La tasa de mora del distrito alcanzó el 26,35%, superior al promedio bonaerense (21,08%) y al nacional (17,94%).


