El Juzgado en lo Correccional N°2 de San Isidro condenó a Pedro Ilincheta, conocido como Pepo o Peter, a tres años y dos meses de prisión por 14 hechos de estafa cometidos contra un grupo de amigos de un country de Pilar. Según la causa, los engañados le entregaron dinero con la promesa de inversiones en criptomonedas.
Aunque fue condenado, por ahora no ingresará a una cárcel: la jueza María Emma Prada mantuvo la morigeración de la prisión preventiva y dispuso que cumpla arresto domiciliario con monitoreo electrónico hasta que la sentencia quede firme.
El fallo también abrió una nueva línea investigativa: la magistrada ordenó remitir las actuaciones a la Mesa General de la Fiscalía de Cámaras para evaluar la posible participación de María Cecilia Cabeza, madre del condenado, en los delitos. Esta solicitud había sido planteada por la fiscalía durante el juicio.
En distintos momentos de la investigación surgieron indicios sobre la participación de la mujer. Un damnificado señaló que, al entregar 4.000 dólares, quien retiró el dinero fue la madre del trader. Otro denunciante detectó transferencias por 450.000 pesos a cuentas de Mercado Pago a nombre de Cabeza y de una hermana del acusado. Pericias sobre movimientos en criptomonedas también identificaron operaciones entre la cuenta de Binance de Ilincheta y una cuenta a nombre de su madre.
Detalles del caso
El método de estafa consistía en captar a personas de su entorno cercano, en particular amigos que vivían en el country Los Lagartos, ofreciéndoles rendimientos del 26% en los primeros tres meses y luego un 5% mensual. Según informes citados en diciembre de 2024, las víctimas eran conocidos o amigos del trader y en muchos casos entregaron ahorros acumulados durante años.
Para sostener la apariencia de ganancias, Ilincheta enviaba capturas de planillas de Excel que mostraban supuestos beneficios, lo que motivó a las víctimas a aportar más dinero o a recomendar el supuesto negocio a otras personas.
La denuncia inicial mencionó un perjuicio de 276.991 dólares, pero la pericia contable determinó que los montos efectivamente entregados alcanzaron 100.628,91 dólares.
Durante el proceso, Ilincheta afirmó que él también sufrió pérdidas económicas, negó haber usado los fondos para fines personales y sostuvo que siempre tuvo intención de devolver el dinero.


