Un bombardeo ordenado por el presidente Abelardo de la Espriella en la Amazonía colombiana dejó 20 guerrilleros de las disidencias de las FARC abatidos, informó el mandatario, y se describe como el ataque aéreo más letal de los últimos años.
La ofensiva, dirigida contra un grupo bajo el mando del buscado líder Iván Mordisco, se realizó en la madrugada del lunes en el marco de la política de mano dura del gobierno contra organizaciones criminales.
Según una fuente militar, este es el tercer bombardeo realizado por la nueva administración y el más grande desde la era del expresidente Juan Manuel Santos (2010-2018).
En un video difundido en X, el presidente afirmó: “Dimos de baja a veinte narcoterroristas, capturamos a cinco (…) y recuperamos dos menores”, en referencia a la operación en el departamento del Guaviare.
El Guaviare es una de las zonas históricas de presencia de la antigua guerrilla de las FARC, donde actualmente operan los grupos que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016.
El mandatario busca debilitar a los grupos ilegales que se financian con el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión, contando con apoyo de Estados Unidos e Israel; en sus primeras semanas de gobierno se reportan al menos 38 guerrilleros abatidos.
“Asustados”
En los dos primeros bombardeos del nuevo gobierno fallecieron cuatro menores: dos de 15 años y dos de 16. Hasta el momento no se ha confirmado si hubo menores entre las víctimas del ataque de este lunes.
Organizaciones de derechos humanos han advertido sobre el impacto de las operaciones militares en niños y adolescentes reclutados en zonas pobres con escasa presencia estatal.
La Defensoría del Pueblo atribuye al grupo de Mordisco cerca del 40% de los casos de reclutamiento de menores en la región.
Gobiernos anteriores, tanto del izquierdista Gustavo Petro (2022-2026) como del derechista Iván Duque (2018-2022), fueron criticados por la muerte de menores en bombardeos similares.
Yordan Ibarra, guía turístico en San José del Guaviare y sus alrededores, relató que escuchó helicópteros y observó el despliegue de tropas; dijo que “los campesinos están asustados” por los bombardeos y el riesgo de fuego cruzado.
En el Guaviare son frecuentes los enfrentamientos entre insurgentes y fuerzas armadas, así como toques de queda y restricciones de movilidad impuestas por los grupos armados.
“Detrás” de Mordisco
En el contexto de una de las peores olas de violencia en años, los dos últimos presidentes han intentado capturar al líder guerrillero Iván Mordisco.
Mordisco es el jefe del Estado Mayor Central (EMC), una estructura disidente de las FARC compuesta por miles de combatientes que rechazaron el acuerdo de paz de 2016.
Se encuentra oculto en la selva colombiana y en varias ocasiones ha sido reportado como fallecido, informaciones que no han sido confirmadas.
El presidente afirmó en referencia al líder rebelde: “Vamos detrás de ti Mordisco (…) te voy a hacer pagar todo el daño que le has hecho a Colombia”.
El 12 de agosto Colombia autorizó operaciones conjuntas con Estados Unidos para combatir a los insurgentes, además de sumarse al Escudo de las Américas, una coalición contra el narcotráfico vinculada a la administración de Donald Trump.
Tras el último bombardeo, el ministro de Defensa Jorge Mora escribió en X que Mordisco y sus estructuras criminales deben entender que “el Estado no les dará tregua”.
Una fuente militar informó que unidades se desplazarán al lugar del bombardeo el martes para recoger los cuerpos.

