Al menos 30 personas han muerto en Kramatorsk, en el este de Ucrania, tras el impacto de una bomba aérea rusa contra un autobús, según el último balance de la Fiscalía de la región de Donetsk. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que el proyectil alcanzó una parada de autobús. Las autoridades investigan el ataque como un posible crimen de guerra.
La Fiscalía indica que se habría empleado una bomba aérea planeadora UMPB D-30 SN.
Los ataques rusos también afectaron a Kiev, donde al menos cuatro personas murieron y otras doce resultaron heridas. Dos víctimas fallecieron tras el impacto de un dron entre dos edificios residenciales en el distrito de Obolón, y en Desnianski otro dron alcanzó una vivienda provocando la muerte de dos mujeres.
La capital registró además cortes de electricidad de emergencia debido a los daños sufridos en la infraestructura energética.
Por su parte, Ucrania atacó durante la noche objetivos en territorio ruso, entre ellos un centro de datos de Yandex en Riazán y una refinería de Gazprom en Salavat. Rusia aseguró que sus defensas antiaéreas interceptaron y destruyeron 399 drones ucranianos durante la noche.

