El casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat fue uno de los eventos más esperados de 2026. La celebración incluyó detalles llamativos como una torta singular y souvenirs originales. En las últimas horas se confirmó quién ofició la ceremonia: un humorista cercano a la pareja, elegido por su amistad con ambos.
Se trata de Martín Rechimuzzi, actor y comediante, que difundió en sus redes sociales su papel en la boda. “Me tocó la honra de casarlos. Los amo para siempre”, escribió el artista de 39 años, que en las fotos aparece con un conjunto gris de tres piezas —saco, chaleco y camisa blanca— y gafas oscuras. La publicación sorprendió y generó muchas reacciones entre sus seguidores.
No es casual que Rechimuzzi fuera el elegido: él mismo contó que, aunque no los presentó formalmente, tuvo un rol importante en que la pareja se conociera y empezara a hablarse. Relató en La Negra Pop que, en medio de distintas relaciones y encuentros, fue tejiendo acercamientos entre ambos hasta que se encontraron en una fiesta de disfraces.
La publicación recibió cientos de “me gusta” y numerosos comentarios de apoyo. Entre las reacciones se leyeron mensajes como: “Tienen tu bendición, ese amor es un éxito”, “no había mejor persona en este planeta para esta tarea”, “¿se casaron los tres al final?” y “Rechi, el mejor cura asignado”.
Martín Rechimuzzi fue el encargado de casar a Lali y Pedro Rosemblat. Foto: IG.
ASÍ FUE EL CASAMIENTO DE LALI Y PEDRO ROSEMBLAT
Tras meses de expectativa y hermetismo, Lali y Pedro Rosemblat confirmaron su unión en una ceremonia íntima. La boda se celebró un sábado al mediodía en una casona del barrio porteño de San Telmo, con familiares, amigos y algunas figuras del espectáculo, y mantuvo la privacidad que la pareja había buscado.
El enlace tuvo lugar en Casa Carlos, un espacio con un amplio jardín interior que fue el escenario de la ceremonia. Lejos de un salón tradicional, los novios eligieron una celebración al aire libre, con abundante vegetación, flores y una ambientación romántica, relajada y elegante, donde el entorno natural destacó como elemento central.
En las imágenes oficiales, Lali viste un vestido blanco de falda larga y fluida, con escote en V y breteles finos, el cabello suelto y ondas suaves, en un estilo delicado y desenfadado. Pedro optó por un conjunto en tonos beige y blanco, de corte clásico y relajado, que armonizó con la estética de la celebración.
La decoración combinó sombrillas blancas, sillones en tonos marrones, alfombras y arreglos florales integrados al jardín. La organización estuvo a cargo de Claudia Villafañe, responsable de coordinar los detalles para que la propuesta reflejara el gusto de los novios. La ceremonia fue de carácter privado, con un número reducido de invitados y un clima íntimo acorde con la intención de la pareja.


