Los recursos se destinarán a la compra de fertilizantes para proteger la seguridad alimentaria. La escalada de la violencia en Oriente Medio y la invasión rusa a Ucrania han afectado la producción agrícola mundial y las cadenas de suministro de insumos, lo que hace más urgente garantizar el acceso a fertilizantes esenciales.
G7 destinará 2.500 millones de dólares a países en riesgo de inseguridad alimentaria


