El papa León XIV cumple 71 años este lunes; los principales beneficiarios han sido los empleados del Vaticano.
La Santa Sede difundió un decreto papal que anula los recortes salariales de 2021 que el papa Francisco aplicó a muchos trabajadores vaticanos como medida de ahorro por la pandemia de covid-19.
En el decreto, León indicó que esas medidas salariales “ya pueden superarse, con la certeza de que las instituciones de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano continuarán, por diversos medios, su compromiso de garantizar la sostenibilidad económica”.
Los recortes, impopulares en su momento, incluían una rebaja del 10% en el sueldo de los cardenales y reducciones porcentuales menores para jefes de oficina, así como para sacerdotes y monjas de menor rango. Además, se congelaron los aumentos bienales para empleados laicos de alto nivel, mientras que los laicos de menor rango siguieron recibiendo incrementos.
Francisco sostuvo en su momento que las reducciones eran necesarias para preservar empleos, ya que la Santa Sede enfrentaba un déficit estructural estimado entonces en unos 70 millones de euros y un déficit de aproximadamente 1.000 millones de euros (1.140 millones de dólares) en el fondo de pensiones.
La pandemia obligó a cerrar durante meses los Museos Vaticanos, privando a la Santa Sede de una de sus principales fuentes de ingresos, y las finanzas vaticanas también se vieron afectadas por fluctuaciones en inversiones y divisas.
León, licenciado en matemáticas y ex superior general de la orden agustiniana, es reconocido por su habilidad en temas financieros y en la lectura de balances. Su hermano, John Prevost, contó recientemente a la cadena italiana Mediaset que el papa le ayudó hace poco con una duda sobre la presentación de sus impuestos.
Tras su elección, León afirmó que la situación económica del Vaticano no era tan grave como esperaba y reconoció que Francisco había impulsado reformas importantes. No obstante, durante sus primeros meses de pontificado ha dedicado esfuerzos a corregir o revertir algunas decisiones financieras de su predecesor.
En otro decreto publicado el lunes, León canceló los planes de Francisco para trasladar parte de los archivos secretos y fondos de la biblioteca fuera del Estado de la Ciudad del Vaticano, hacia terrenos de una universidad pontificia en la otra orilla de la ciudad. El traslado se había propuesto porque el material superaba los espacios de almacenamiento disponibles, que incluyen un gran búnker subterráneo.
León afirmó que han surgido oportunidades para crear nuevos espacios dentro de la propia Ciudad del Vaticano y ordenó la construcción de un nuevo edificio en un aparcamiento existente para albergar los documentos, que comprenden manuscritos antiguos y archivos completos de papas anteriores, congregaciones religiosas y benefactores.
El papa visitó la Biblioteca Apostólica Vaticana el lunes y señaló que era especialmente apropiado celebrar su cumpleaños con el personal de la institución, recordando además que su madre fue bibliotecaria.
“Solo quisiera decir que Dios, en su providencia —y a veces con un toque de humor—, siempre nos recuerda que está con nosotros”, dijo León al personal. “Muchos de ustedes quizá no sepan que mi madre era bibliotecaria, y hoy estoy aquí en mi cumpleaños específicamente para saludarles a todos”.
La biblioteca y el archivo están disponibles para académicos e investigadores. Además, un pequeño espacio expositivo abre semanalmente al público general mediante reserva y entradas adquiridas con antelación.
León asistió a la biblioteca para inaugurar una muestra dedicada al agua, la primera de un ciclo de cinco años titulado “Catástrofe y maravilla”.
La exposición incluye un gran diseño de una ola, sostenido con andamiaje en la fachada de la biblioteca, obra del artista francés JR.

