Desde su nombramiento como secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth ha estado envuelto en polémica. Su aprobación en el Senado fue disputada y se le han atribuido denuncias sobre consumo de alcohol, malos tratos, irregularidades financieras en empleos anteriores, acoso sexual y tatuajes vinculados a nacionalistas cristianos. En los dos años de su gestión destacan el relevo de decenas de altos mandos, el cambio del nombre del departamento por el de “Guerra” y varias iniciativas orientadas a fortalecer la capacidad combativa de las fuerzas, entre ellas la propuesta de realizar análisis anuales de testosterona a militares y ofrecer terapia de reemplazo a quienes presenten niveles bajos.
Hegseth destituyó a los jefes jurídicos del Ejército y de la Fuerza Aérea, y nombró al frente del JAG de la Armada a su abogado personal, Timothy Parlatore. Ha defendido repetidamente la ausencia de límites estrictos para la actuación de sus tropas en combate, ha expresado rechazo por la imagen de militares con sobrepeso o barba y ha promovido un papel más destacado de la religión en el ámbito castrense. En un giro adicional, anunció que en diciembre se retransmitirá en directo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, el responsable del atentado de Fort Hood en 2009.
“Nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público”, declaró Hegseth al medio conservador Real America’s Voice. Añadió que Hasan “se va a enfrentar a un pelotón de fusilamiento de soldados” y que la emisión pública sirve para que la población comprenda que existen consecuencias graves para actos de esta naturaleza.
Nidal Hasan, oficial y psiquiatra del Ejército, irrumpió el 5 de noviembre de 2009 en instalaciones de Fort Hood (Texas), pronunció “Allahu akbar” y abrió fuego, causando la muerte de trece personas y heridas a más de treinta. Alegó represalia por las guerras en Irak y Afganistán. Fue condenado a muerte por un tribunal militar y ha permanecido en el corredor de la muerte desde entonces. Hace semanas, el expresidente Donald Trump aprobó la ejecución por fusilamiento y el secretario del Ejército fijó la fecha para el 3 de diciembre en la misma base donde ocurrieron los hechos; Trump afirmó en un acto que se haría “justicia definitiva”.
Si se lleva a cabo, la ejecución de Hasan sería la primera de un militar desde 1961. La última ejecución pública en Estados Unidos data de hace casi un siglo, aunque la ejecución de Timothy McVeigh por los atentados de Oklahoma en 1995 fue retransmitida en circuito cerrado a familiares de las víctimas; una solicitud posterior para emitirla por internet fue denegada y el Departamento de Justicia limitó la difusión al círculo afectado.
La decisión de emitir la ejecución llega días después de un intento fallido de ejecución en Tennessee que reavivó el debate sobre la pena de muerte: una mujer condenada por un asesinato hace 30 años sobrevivió a dos inyecciones letales y fue trasladada a un hospital, donde se recupera; según su abogado, está muy afectada. Christa Pike fue la reclusa implicada en ese caso.
Las ejecuciones por fusilamiento son infrecuentes en Estados Unidos y formalmente están permitidas en pocos estados: Idaho, Oklahoma, Utah, Carolina del Sur y Misisipi. El año pasado se registraron tres ejecuciones por este método en Carolina del Sur, según datos del Centro de Información sobre la Pena de Muerte citados por The Washington Post; antes de eso, solo tres ejecuciones por fusilamiento habían tenido lugar desde 1977, todas en Utah. La última ejecución pública autorizada por un Estado fue en 1936 en Kentucky, cuando Rainey Bethea fue ahorcado ante unas 20.000 personas.
Hegseth afirmó que la ejecución se celebrará en Fort Hood y que se hará un jueves a la una, hora en la que ocurrió el ataque en 2009, ejecutada por un pelotón de soldados armados con fusiles. Señaló que es una práctica que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial y valoró positivamente la mentalidad bélica de entonces. El secretario ya había anunciado previamente la reapertura a que los soldados porten armas dentro de las instalaciones militares.

