Doce días después de unas elecciones que dejaron un estancamiento político, el presidente de Israel, Isaac Herzog, encargará este domingo la formación de gobierno al dirigente centrista Gadi Eisenkot (66). Herzog lo confirmó tras reunirse con representantes de los partidos electos y, por separado, con los dos principales candidatos: Eisenkot y el actual primer ministro Benjamin Netanyahu.
Eisenkot obtuvo la recomendación de 67 diputados frente a los 46 que apoyaron al veterano líder del Likud. Los otros siete miembros de la 26a Knésset se abstuvieron; ese dato no altera el cálculo matemático, pero sí resulta decisivo políticamente porque pertenecen al partido ultraortodoxo “Judaísmo de la Torá”. Por primera vez en años, ese partido está dispuesto a abandonar el bloque de Netanyahu y sumarse a sus rivales si se le ofrece una solución sobre el reclutamiento de sus jóvenes estudiantes de la Torá.
A un mes del tercer aniversario de la muerte de su hijo Gal (25) en la ofensiva en la Franja de Gaza iniciada tras el ataque del 7 de octubre de 2023 —en el que también murieron dos sobrinos suyos—, Eisenkot afronta una prueba personal, política y nacional. La misión que tiene por delante en los próximos 42 días (28 inicialmente y, si hace falta, 14 de prórroga) es muy distinta de las operaciones que dirigió a lo largo de su carrera militar, que culminó como jefe del Estado Mayor (2015-2019).

