Emmanuel Macron convocó el viernes a los candidatos a las elecciones presidenciales de 2027 a una reunión de urgencia en el Palacio del Elíseo para informarles sobre “el rápido deterioro de la situación internacional” y sus posibles efectos sobre la seguridad y el suministro energético de Francia.
La inusual convocatoria, en la que Macron comunicó a los líderes políticos “información de las autoridades militares y de los servicios de inteligencia”, tuvo amplia repercusión en los medios franceses y generó especulaciones sobre las amenazas a la seguridad en Europa.
Marine Le Pen, favorita en las encuestas, no asistió personalmente y envió en su lugar a su delfín Jordan Bardella. Tampoco acudió Jean Luc Mélenchon, líder de Francia Insumisa, que estuvo representado por su número dos, Manuel Bompard.
Asistieron puntualmente al encuentro el centrista Édouard Philippe, el ex primer ministro Gabriel Attal, el líder de Los Republicanos Bruno Retailleau, el candidato por Plaza Pública Raphaël Glucksmann, el líder del Partido Socialista Olivier Faure, el candidato del Partido Comunista Fabien Roussel y la líder de Los Ecologistas Marine Tondelier.
Fuentes del Elíseo dijeron a la Agencia France Presse que Macron, que no puede presentarse de nuevo tras dos mandatos consecutivos, actuó así porque considera que quienes aspiran a sucederle deben disponer de la misma información que él para enriquecer el debate público durante la campaña.
A su llegada al Elíseo, Jordan Bardella expresó su inquietud por el impacto que, según él, está teniendo la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán en el precio del petróleo y reclamó una respuesta inmediata a la crisis energética, proponiendo una reducción de los impuestos sobre los carburantes.
Marine Tondelier, líder de Los Ecologistas, advirtió sobre “la vulnerabilidad de nuestra seguridad y de nuestro sistema energético” debido a la dependencia del gas y del uranio de Rusia y al suministro de petróleo procedente de Oriente Próximo, muy afectado por el conflicto con Irán.

