Grecia trasladó este domingo una batería de misiles Patriot a Creta para reforzar la protección de una base militar importante ante el riesgo de ataques iraníes contra instalaciones que albergan equipos estadounidenses en el Mediterráneo Oriental.
La batería, junto con su personal, fue movilizada durante la madrugada y será desplegada cerca de la base de Suda, en el noroeste de Creta, según informan varios medios griegos que citan fuentes militares, entre ellos Kathimerini.
Creta, la isla más grande de Grecia, tiene una posición estratégica en el Mediterráneo Oriental, y la bahía de Suda acoge instalaciones militares utilizadas por el Ejército griego y por aliados de la OTAN, incluido Estados Unidos.
La unidad Patriot procedía de la isla vecina de Karpathos, en el sureste del mar Egeo. El movimiento se produce tras un informe del Financial Times que señaló que Irán estaría valorando ataques contra bases con intereses estadounidenses en Europa.
Kathimerini recuerda que Irán dispone de un número considerable de misiles balísticos con alcance superior a 2.000 kilómetros, capaces de alcanzar objetivos en el sureste de Europa.
Según ese diario, Grecia mantiene contactos con Estados Unidos e Israel sobre posibles amenazas a instalaciones griegas y chipriotas y estudia ofrecer asistencia a Bulgaria si Sofía solicita apoyo para su defensa aérea.

