Irán ejecutó este sábado a un hombre condenado por presunto espionaje y colaboración con los servicios de inteligencia israelíes durante la llamada “guerra de los 12 días” de junio de 2025.
La agencia Mizan, vinculada al Poder Judicial iraní, informó que “Hosein Pedaran, quien había proporcionado al Mosad información sobre emplazamientos militares sensibles en la provincia de Isfahán (…) fue ejecutado tras completarse el proceso legal y la confirmación de la sentencia por el Tribunal Supremo”.
Según el relato judicial, el acusado contactó inicialmente con la CIA por internet y después se puso en comunicación con el Mosad, que respondió y empezó a comunicarse con él a través de la aplicación de mensajería WhatsApp.
El Poder Judicial afirmó que Pedaran envió información sobre instalaciones militares y de misiles en la ciudad de Isfahán, así como datos personales y de identificación de trabajadores de esos centros, incluidos sus cargos, medios de contacto, intereses y otros detalles personales.
Mizan señaló que esas instalaciones fueron atacadas por Israel durante la guerra de los 12 días de junio de 2025, conflicto en el que Estados Unidos también llevó a cabo ataques contra los tres principales centros nucleares iraníes.
Las autoridades añadieron que el condenado recibió en varias ocasiones transferencias de dinero en euros procedentes del servicio de inteligencia israelí.
En el registro de su domicilio, según las autoridades, se halló una libreta con información sobre misiles catalogada como “muy confidencial” y varias memorias de almacenamiento cifradas.
Desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero, la República Islámica ha intensificado la persecución de presuntos colaboradores de Israel y Estados Unidos, con miles de detenciones y decenas de ejecuciones, según fuentes oficiales.
Irán también ejecutó alrededor de 29 personas entre marzo y agosto por su participación en las protestas de enero, que exigían el fin del régimen y fueron reprimidas; el Gobierno atribuye a esas protestas 3.117 muertos, mientras que organizaciones de derechos humanos como HRANA elevan la cifra a más de 7.000. Amnistía Internacional señaló que en 2025 Irán ahorcó al menos a 2.159 personas, más del doble que en 2024 y la cifra más alta registrada en décadas, lo que sitúa al país entre los que más aplican la pena capital.

