La Casa Blanca ignoró este sábado por la mañana una orden de un juez federal y volvió a vetar a la cadena CNN, impidiendo que sus periodistas formen parte del ‘pool’ que acompaña al presidente en un viaje a Tennessee y limitando así la cobertura visual del fin de semana, incluido el desplazamiento en el avión presidencial.
Hace una semana, el presidente Donald Trump anunció la revocación de las credenciales permanentes de acceso a la Casa Blanca (conocidas como “hard pass”) para empleados de CNN, MSNBC y Politico, acusándolos de difundir desinformación. Esos medios presentaron demandas y un juez —el mismo que en su primer mandato falló a favor de un periodista de CNN— determinó que la Casa Blanca no puede restringir el acceso de forma arbitraria, lo que permitió que los corresponsales políticos recuperaran sus credenciales.
Durante el periodo en que estuvieron vetados, otras grandes cadenas, incluida Fox, boicotearon la cobertura. El ‘pool’ de la Casa Blanca es un grupo rotatorio de reporteros de prensa escrita, radio, televisión y agencias que sigue al presidente a diario, tanto en EE. UU. como en el extranjero. Tradicionalmente la asociación de corresponsales gestionaba esas rotaciones; el equipo de Trump ha asumido ahora ese papel, incorporando medios afines con escasa trayectoria ante la institución, aunque no siempre excluye al resto.
En otra polémica, Trump intentó expulsar a la agencia Associated Press por no aceptar su preferencia terminológica de llamar al “Golfo de América” en lugar del “Golfo de México”; un juez impidió esa expulsión. La medida actual contra cadenas, y en particular contra CNN, continúa esa tensa relación entre la administración y ciertos medios.
La Administración ha interpretado que la orden judicial obliga a devolver las credenciales y a permitir el acceso a la Casa Blanca y la cobertura en Washington —por ejemplo, cuando CNN compartió señal durante la visita del presidente chino a los Archivos Nacionales—, pero la resolución no extiende ese derecho al acceso al Air Force One durante los viajes presidenciales.
El presidente ha cuestionado que medios a los que califica de difundir “noticias falsas” tengan acceso a la residencia oficial y en sus publicaciones en redes sociales criticó la cobertura negativa que, según él, recibe. También compartió un artículo con el titular “La desafiante Casa Blanca reprende a los periodistas: ‘El acceso es un privilegio, no un derecho'”.
Un juez dio a los medios hasta el lunes para presentar una solicitud de medida cautelar preliminar, lo que podría prolongar la suspensión de la prohibición anunciada por la Casa Blanca mientras se resuelve el litigio.

