La gripe o influenza es una infección viral del aparato respiratorio, de alta transmisibilidad. La mayoría de las personas afectadas se recupera en una o dos semanas.
Puede provocar complicaciones graves e incluso la muerte en personas de 65 años o más, en niños y niñas pequeños, en personas embarazadas y en quienes tienen enfermedades o condiciones crónicas que aumentan el riesgo (por ejemplo: enfermedades cardíacas, respiratorias o renales; inmunosupresión; cáncer; trasplante; obesidad; diabetes).
¿Cómo se transmite este virus? El virus se contagia de persona a persona, fundamentalmente mediante gotículas respiratorias expulsadas al toser, estornudar o hablar.
¿Cuáles son los síntomas? Las personas con gripe pueden presentar:
fiebre de 38 °C o más,
tos,
congestión nasal,
dolor de garganta, de cabeza y muscular,
dificultad para respirar,
neumonía. ¿Cómo se previene? La vacuna antigripal disminuye las complicaciones, las hospitalizaciones, las secuelas y las muertes causadas por el virus de la influenza.

