El senador estadounidense Rick Scott dijo el martes, tras conversar por teléfono con la dirigente opositora María Corina Machado, que ella está preparada para regresar a Venezuela de forma pacífica y constructiva y que estaría dispuesta a dialogar incluso con quienes hoy detentan el poder, entre ellos Delcy Rodríguez.
La iniciativa de Scott, de gran repercusión política, representa un avance aunque por ahora insuficiente en el intento de Machado por volver al país, un objetivo que genera reticencias tanto en Caracas como en Washington. Machado respondió de inmediato al senador tras una semana de declaraciones breves, luego de que se conociera que había fracasado en tres intentos distintos de regreso.
En sus redes sociales Machado afirmó que está resuelta a regresar para acompañar al pueblo y trabajar con quienes estén dispuestos a reconstruir la nación, buscando una alianza sólida con Estados Unidos y el mundo libre. No afirmó de forma explícita que se sentaría con Delcy Rodríguez, pero se mostró dispuesta a contribuir a resolver la crisis actual.
El movimiento de ambos actores tiene gran significado: Machado lideró el amplio movimiento opositor de 2023 y 2024 gracias a su postura firme frente al chavismo. No obstante, el contexto ha cambiado significativamente a finales de 2026, tras acontecimientos como la captura de Nicolás Maduro.
También hay cambios dentro de su entorno: Claudia Macero, una colaboradora cercana, llegó a Caracas el domingo y se sumó a parte del exilio que ya está presente en territorio venezolano.
El objetivo declarado de ese grupo es que se fije una fecha para las elecciones presidenciales. Mientras tanto, Jorge Rodríguez, hermano de Delcy y jefe de la delegación chavista en las negociaciones con opositores vinculados a Washington, propuso 2030 como fecha, cuando previamente se barajaba el cierre de 2027.
Macero señaló en una entrevista con Venevisión que Machado ha intentado regresar en siete ocasiones y que confía en que una octava será la definitiva, mayormente esperando que la próxima vez pueda entrar como cualquier ciudadano venezolano; algo que, según ella, habría sido impensable semanas atrás dado el control informativo del gobierno.
Frente a los encuentros recientes —como el de Donald Trump con Delcy en Nueva York— y los intentos fallidos de Machado, el politólogo Enderson Sequera explicó a EL MUNDO que una negociación entre Machado y Delcy podría entenderse como un mecanismo para avanzar en la transición y garantizar el regreso y la seguridad de la dirigente. Señaló además que el Manifiesto de Panamá, suscrito en junio por partidos de la oposición, ya proponía abrir un canal de negociación directo con el régimen con Machado como interlocutora.
El analista Miguel Velarde dijo al periódico que la intervención de Scott refleja la creciente presión, tanto interna como internacional, para permitir el regreso de Machado, un reclamo que defienden no solo por el derecho individual de la dirigente, sino por el de los venezolanos a contar con ella en el país. Velarde adelantó que otras voces internacionales podrían pronunciarse en los próximos días.
Aunque en Caracas el tema sea tratado como tabú, una de las razones detrás de la negativa de Washington a facilitar el regreso de Machado sería el temor de que su presencia altere el statu quo vigente, en un contexto de deterioro social.
En la Embajada de EE. UU. en Caracas se utiliza con frecuencia el término “desestabilización” para describir el riesgo en el país. Resulta paradójico, según observadores, que la figura que en la práctica actúa para evitar un estallido sea el ministro Diosdado Cabello, pese a que Estados Unidos mantiene una recompensa de 25 millones de dólares por su captura.
Sequera advirtió que Venezuela se encuentra al borde del estallido social: los cortes eléctricos han llevado a la población al límite de la tolerancia y la crisis se suma a problemas de suministro de agua y salarios insuficientes, en un escenario donde se habla de grandes ingresos por la explotación petrolera mientras la mayoría enfrenta condiciones económicas precarias.

